viernes, 24 de noviembre de 2017

LA CONFRATERNIDAD EVANGELICA ECUATORIANA EN EL DIA INTERNACIONAL DE LA ELIMINACION DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

Cada 25 de noviembre desde el año 1999 se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer con el fin de sensibilizar a los Estados y la sociedad civil en relación a la problemática que esta representa de conformidad con la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La violencia contra las mujeres es un fenómeno social complejo, multicausal, que está marcado por relaciones de poder, situaciones estructurales de machismo y el patriarcado; desigualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres; y la manifestación de múltiples formas de violencia en lo público, privado y en los círculos afectivos cercanos.  Como cristianos evangélicos esta situación nos preocupa y nos conmueve, sabiendo que mucha de esa violencia se ejerce hacia niñas.
La violencia se puede manifestar de distintas formas, no solamente la física que atenta contra la integridad corporal de las personas, sino también la violencia sicológica o verbal, sexual, patrimonial, simbólica, e incluso aquella intergeneracional que se transmite entre generaciones con la reproducción de actitudes, normalizadas y marcadas por un círculo de  violencia.
En respuesta a esto, se torna necesario reflexionar y orar sobre la importancia de la igualdad  y la no violencia, entendida desde la concepción de que las mujeres son iguales en el ejercicio de sus derechos y obligaciones, lo que a su vez implica la deconstrucción social de las preconcepciones, ideales y roles preestablecidos y esto a su vez permita romper los círculos de la violencia; desnaturalizar la idea de que la violencia es algo cotidiano y normal, y concebir una mayor participación activa y equitativa en la toma de decisiones en los ámbitos público, privado, eclesial y familiar, así como el respeto a la auto-determinación.  El ejemplo de nuestro Señor Jesucristo es un modelo de comportamiento y respeto hacia las mujeres como nos muestran los evangelios.
Romper los círculos de la violencia significa mirar a esta problemática de manera integral; es decir, requiere una intervención interinstitucional y multidisciplinaria, que convoque a los diversos actores estatales, de la sociedad civil, empresas, espacios educativos, iglesias  y familias a sensibilizarse sobre la violencia contra las mujeres y contribuir a la construcción de nuevos espacios de convivencia social, tomando en consideración a la igualdad y no discriminación como principio rector de las relaciones sociales.
Con este antecedente, la Confraternidad Evangélica Ecuatoriana, hace un llamado a todas las iglesias, instituciones y al gobierno a ser defensoras y defensores del cambio, para la construcción de una sociedad más justa y equitativa, promoviendo el ejercicio pleno de los derechos sin discriminación alguna, y motivando, a través de la formación ciudadana, una cultura de paz y una sociedad libre de violencia. Y nos comprometemos a orar, reflexionar y crear los puentes para establecer espacios y comunidades de paz donde se respeten a las mujeres de nuestras iglesias y del país y a denunciar cualquier acto de violencia que vaya en contra de la creación de Dios.

Pastor Estuardo López
Presidente
Confraternidad Evangélica Ecuatoriana
Quito, 25 de noviembre del 2017.

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