jueves, 2 de marzo de 2017

Caravaggio
La incredulidad de Santo Tomás, lienzo de Caravaggio (año 1602)

Ahora entiendo el evangelio (1/20)
    Con motivo de la celebración del centenario del inicio de las Reformas del siglo XVI, comenzamos una serie de reflexiones sobre el significado y el contenido del evangelio.
El misterio del evangelio
por Antonio González
La palabra «evangelio» o «evangélico» está continuamente en boca de los cristianos. Sin embargo, no siempre el uso de la palabra refleja el sentido originario de la misma. En realidad, para muchos ni siquiera está claro lo que quieren decir cuando hablan de «evangelio». En la práctica, la palabra se usa en sentidos muy diversos.
1. Los usos del evangelio
    Entre los católicos, es frecuente usar la palabra «evangélico» para referirse a los «consejos evangélicos». Los consejos no serían mandamientos, sino recomendaciones de Jesús para un estilo de vida más radical, que sería el que comúnmente siguen los monjes y las monjas. Entre los protestantes, «evangélico» puede significar simplemente «no católico», aunque en ocasiones se utiliza para denominar a los protestantes que no son ni liberales, ni fundamentalistas. En general, «evangélico» vendría a significar para muchos algo así como «cristiano conservador» o «cristiano que se toma en serio la Biblia».
De esta manera, el significado concreto de la palabra «evangelio» no queda muy claro. Para muchos cristianos, evangelio es el nombre que se da a los libros con los que comienza el Nuevo Testamento o Nuevo Pacto: evangelio de Mateo, de Marcos, de Lucas, y de Juan. El evangelio serían esos libros, o lo que se narra en ellos. Desde este punto de vista, habría cuatro evangelios.
Otros entenderían que el evangelio son una serie de valores. Sería el evangelio entendido como una moral. El evangelio tendría que ver con una manera especialmente radical de ser bueno, de amar a los demás, preocuparse por los pobres, etc. Tal vez el evangelio insistiría en valores tales como la sencillez de vida, el perdón, etc. Pero no estaría claro cuáles son los valores que se contienen en el evangelio.
Casi se podría decir que la reforma protestante comenzó con una nueva comprensión del evangelio. Para Lutero, el evangelio no es simplemente un modelo o un paradigma de cómo nos debemos portar. El evangelio traduce la palabra griega euaggelion. Y esta palabra significa «buena noticia». Si simplemente nos estuviera diciendo cómo nos tenemos que portar, y además nos estuvieran diciendo que lo que Dios espera es un comportamiento más exigente que el que se expone en la Ley de Moisés, el evangelio no sería buena noticia, sino más bien una mala noticia.
Lutero, y todos los reformadores, descubrieron que el evangelio tendría que ver esencialmente con la gracia de Dios. Sin embargo, esto no nos aclara todavía qué es el evangelio. Entre los protestantes, y especialmente entre los «evangélicos», se ha hecho común la identificación del evangelio con las llamadas «cuatro leyes espirituales». Estas leyes espirituales nos dirían que Dios ama al mundo, que el ser humano está separado de Dios por el pecado, que Cristo ha muerto por nuestros pecados, y que finalmente podemos reconciliarnos con Dios si aceptamos el sacrificio hecho por Cristo.
Como veremos, el evangelio puede tener algo que ver con estas ideas. Pero en ningún caso el cristianismo primitivo entendió que esto fuera el evangelio. Entonces, ¿qué es el evangelio?

    Casi se podría decir que la reforma protestante comenzó con una nueva comprensión del evangelio. Para Lutero, el evangelio no es simplemente un modelo o un paradigma de cómo nos debemos portar. El evangelio es «buena noticia».

2. El misterio del evangelio
    En las la carta a los Efesios encontramos la expresión «el misterio del evangelio» (Ef 6,19). Esta expresión no quiere decir, en principio, que el evangelio sea algo imposible de conocer. En el lenguaje bíblico, el «misterio» designa más bien el plan eterno de Dios, que en un determinado momento de la historia se da a conocer. Pablo dice, por ejemplo:
… pude fortaleceros según mi evangelio y la proclamación del Mesías Jesús de acuerdo a la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos (Ro 16,25).
Desde este punto de vista, el misterio no es incompatible con su comprensión, porque se trata de un misterio que Dios ha revelado en los tiempos finales. Es posible tratar de entender qué significa el evangelio, no porque nosotros seamos muy inteligentes, sino porque Dios ha dado a conocer sus planes por medio de Jesús, el Mesías.
El que estemos ante una revelación de Dios significa que no estamos ante una sabiduría usual, como la que podemos encontrar en los medios de comunicación, y que es la propia de los poderes de este mundo, opuestos a Jesús, y responsables de su crucifixión:
… hablamos de la sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta que, desde antes de los siglos, Dios predestinó para nuestra gloria; la sabiduría que ninguno de los gobernantes de esta era ha entendido, porque si la hubieran entendido no hubieran crucificado al Señor de la gloria (1 Co 2,7-8).
El evangelio tiene que entenderse en términos espirituales, en el sentido de que es el Espíritu Santo el que nos convence de nuestra necesidad de Dios, y el que nos sumerge en el misterio del evangelio:
… cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han entrado al corazón del hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló por medio del Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, hasta las profundidades de Dios (1 Co 2,9-10).
El intento de entender el evangelio no es una tarea imposible, porque Dios ha dado a conocer su plan. Tampoco es una tarea que excluya el uso de nuestra inteligencia. Dios se ha revelado en una manera que nosotros la podemos entender, porque de lo contrario no sería una verdadera revelación.
De modo que podemos dedicar la lectura, y la meditación, de las siguientes entregas, guiados por el Espíritu de Dios, a la tarea de entender su revelación en el evangelio.
3. Para la reflexión
  • Haz una lista de los significados que usualmente se dan en tu contexto a la palabra «evangelio».
  • ¿Cuál sería la forma usual en la que has entendido el evangelio? ¿La puedes resumir en unas pocas frases?
  • ¿Qué base bíblica tiene esa comprensión del evangelio? ¿Dónde se habla del evangelio de esa manera en la Escritura?

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