martes, 16 de julio de 2013

La Justicia Social: ¿Un paradigma utópico en la Iglesia Actual?

Wendy Vado (Estudiante de DINA)
-¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de la opresión y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras y no te escondas de tu hermano? Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti y la Gloria de Jehová será tu retaguardia.
Isaías 58: 6-8
La  religión pese a los pronósticos fatalistas de académicos  e intelectuales opositores, sigue estando vigente y jugando un papel muy importante en las sociedades modernas de hoy en día.  Su huella,sin embargo sigue siendo  más marcable en Latinoamérica. De ahí entonces que no fuera casualidad que el actual Papa, máxima figura de la Iglesia Católica, Apostólica Romana, proceda de esta zona, donde según informenes es donde se encuentra el mayor número de practicantes. Ahora bien no pareciera casual, tampoco  que en América Latina exista tanta devoción religiosa. De hecho, muchos  opinan que la misma realidad de la región  impulsa a buscar soluciones  más divinas  en el lugar dónde lo imposible es cosa de todos los días.
Una realidad llena de  diversidades y adversidades,  Ideales, y  chocantes realidades si hay algo que  pareciera ser un elemento  común después del idioma Español, son las injusticias sociales que cada  país de la región afronta. Desde grupos minoritarios como los indígenas, las mujeres, los niños y niñas y  jóvenes  que luchan por la reivindicación de sus derechos  Latinoamérica  sigue estando todavía sujeta a una marea de oleajes e injusticias  sociales.
 Paradójicamente, sin embargo la Iglesia mayoritariamente católica y protestante pareciera estar ajena a  esta realidad. La pregunta sin dejar de ser obvia es ¿Por qué? ¿Por qué  la Iglesia no alza  su voz por aquellos y aquellas que no la tienen o la han perdido, cubre al desnudo o comparte el pan con el hambriento?
Quizás la respuesta apunte a procesos históricos, o quizás más bien a paradigmáticos.  La iglesia de hoy en día basa sus creencias en paradigmas tales como:
Ø  La justicia divina en un reino perfecto celestial no terrenal.

Ø  La existencia de la pobreza, muerte e injusticia como un  proceso natural y consecuente a la desobediencia y pecado original.


Ø  El dinero como un bien para bendecir las posesiones de infraestructura de la Iglesia o búsqueda de poder mediático.
¿Pero entonces podría incluirse la justicia social como algo más humano, real y en última instancia pragmático dentro de  los  paradigmas  de la Iglesia actual?
Ø  Elida Rodríguez, periodista, protestante (28 años)  menciona: “La Iglesia es un lugar de adoración, veneración a Dios no un centro de beneficencia.”

Ø  Marlene Cortez,  Maestra Secundaria Protestante (46) expresa: “No, porque la justicia tiene que ver con un proceso más político y la Iglesia no debe meterse en política.”


Ø  Marcos Berrios, enfermero Católico (21) comenta: “Si, porque la Iglesia está tomando una postura más actual y abierta y entonces creo que por ahí se va encaminando”.
Es interesante observar que aun cuando  la Iglesia hoy en día está lejana al concepto de justicia social  sus principios no lo estaban. En el libro de hechos se nos ofrece una pintura diferente de la Iglesia. Se narra que esta compartía el pan con los más necesitados y ayudaba ancianos  y viudas, aparte de la evangelización y los portentosos milagros y que era por esta razón  que la iglesia iba en aumento de creyentes y conversos cada día.
Todos los que habían  creído  estaban juntos  y tenían  en común todas las cosas;  y vendían sus propiedades   y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando  unánimes  cada día  en el templo, y partiendo el pan  en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón” Hechos 2: 43-46
La iglesia entonces seguía  más las enseñanzas de Jesús  que según él se resumían en  “Amar al prójimo como a ti mismo.”  Una enseñanza que conocemos y proclamamos mucho, sin embargo   quizás como aquel hombre quien preguntó  a Cristo quién debía ser considerado su prójimo Hemos encontrado una  respuesta semántica diferente a la dada por Jesús.
La palabra “próximo”  ha   sustituido a “prójimo” y es entonces  quien pertenece a nuestro círculo más cercano  ya sea familiar o religioso quien merece amor y justicia departe nuestra.Justicia una palabra en sí cada  día más utópica en todo el espectro de nuestra realidad.

Una realidad justificada más a nuestras propias necesidades que la de los demás e incluso las indicadas por Dios. Pareciera entonces conveniente  recordar el escrito del Mexicano Paco Palafox que escribió lo siguiente:
GÉNESIS DE UNA
IGLESIA CONTEMPORÁNEA.
1 En el principio creó él su propia iglesia rentando un lugar para algunas personas  dejando atrás cualquier denominación y se declaró a sí mismo como  pastor.
2 Y la iglesia estaba desordenada y vacía y algunas personas se acercaban a apoyarlo. Y aún ahí el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de ese lugar.
3 Y dijo el pastor: Juntemos una ofrenda para arreglar la iglesia; y se juntó la ofrenda.
4 Y vio el pastor que la ofrenda  y la gente era buena y apoyaban sus ideas; y separó las ofrendas para la iglesia y otra para él.
5 Y llamó el pastor a las ofrendas donativos para no pagar impuestos y para sus gastos les llamó  diezmos .Y fue la tarde y la mañana para pedir dinero.
6 Luego dijo el pastor: Haya expansión en medio de los congregantes y separó a la gente que le convenía de la gente que no tanto.
7 E hizo el pastor la expansión y separó la gente que estaba debajo de los doce años como niños, entre doce y dieciséis adolescentes y los que estaban sobre esas edades: reunión general, grupo de varones, de mujeres, de adultos solteros…Y fue así
8 Y llamó el pastor a la expansión “Mi iglesia”. Y fue la tarde y la mañana una reunión especial para atraer a más gente.
9 Dijo también el pastor: Júntense los que sepan tocar algún instrumento y los que canten descúbranse. Y fue así.
10 Y llamó el pastor a los que tocaban y cantaban “Mi grupo de alabanza” y a la demás gente: servidores. Y vio el pastor que era bueno y le convenía.
11 Después dijo el pastor: Produzca mi iglesia gente que venga a limpiar las instalaciones y lavar los baños, acomodar sillas y tener todo ordenado y limpio. Y fue así.
12 Produjo pues la iglesia gente de buen corazón para ayudar sin preguntar, gente que ayudaba sin esperar nada a cambio y que en su corazón sabía que lo que hacía valía la pena aun sin ser reconocidos. Y vio el pastor que para él era bueno y le convenía.
13 Y fue la tarde y la mañana de limpieza y arreglar las instalaciones cada quien poniendo de su bolsillo lo que había que pagar.
14 Dijo luego el pastor: Haya luz y sonido para las reuniones generales y para los eventos especiales, gente que sepa de sonido y que venga temprano  antes de comenzar la reunión a preparar todo y que lo haga bien, comprometidos para poderles reclamar cuando no salgan bien las cosas
15 y darles órdenes como si les pagara un sueldo cuando nunca recibirán ni una moneda de mi parte, y así sirvan por años. Y fue así.
16 E hizo el pastor dos grandes equipos de líderes; los 12 líderes “importantes”, amigos de él y los demás sublíderes de células para que obedecieran sin tener un trato directo con ellos. Así se hicieron las “estrellas”.
17 Y los puso el pastor en la expansión de su iglesia y les nombró “ministerios”
18 para señorear en cada área de servicio  todo el tiempo tratando de opacar a otros fingiendo haber niveles de espiritualidad por algún cargo de liderazgo. Y vio el pastor que era bueno para el por que así controlaba mejor.
19 Y fue la tarde y la mañana de cursos sobre “liderazgo”.
20 Dijo el pastor: Produzca de la gente,  más encargados de los niños, porque son muy inquietos y distraen a los padres de mi predica y a la hora de la ofrenda.
21 Y creó el pastor los grandes monstruos y traumas de la infancia, llenando a los niños de clases aburridas historias repetidas, los maestros sin preparación que solamente logran que de más grandes no quieran saber nada de eso. Y no vio el pastor que no era bueno.
22 Y el pastor felicitó a sus lideres diciendo: “Den fruto, multipliquen a los miembros en mi iglesia, tráiganme ofrendas y reportes de gente que este en rebeldía por no pensar como yo para convencerla o correrla. Y los líderes asentían con la cabeza.
23 Y fue la tarde y la mañana en una comida solo para sus doce líderes.
24 Luego dijo el pastor: Produzcan un CD de alabanza  en vivo de nuestra congregación, una página en Internet, una editorial para mis libros y todo lo que se pueda para que vean que mi iglesia es punta de lanza y de las más bendecidas e increíbles. Y fue así.
25 E hizo congresos  de jóvenes, mujeres, varones, música, líderes, publicó libros, CDS  de música, vendía predicaciones, desayunos, seminarios, encuentros, preencuentros, reencuentros y post-encuentros. Y vio el pastor que para él era bueno.
26 Entonces el pastor dijo: “Hagamos a Dios a mi imagen y semejanza, conforme a mi forma de ser y todo lo que yo diga que es bueno o malo, aceptado o inaceptado, incluyendo música, televisión, cine, forma de vestir, forma de hablar, etc., aun cuando no tenga bases bíblicas y solo sean simples caprichos míos se respetarán, y si no, serán juzgados de rebeldía y expulsados de mi iglesia, y así yo voy a señorear sobre todos los miembros de mi iglesia diciendo “Dios dice, Dios me dijo, Dios me hizo sentir”, cuando en realidad es lo que “yo digo, yo siento y yo quiero”
27 Y creó el pastor a Dios a su imagen y semejanza… y vio Dios  que ESO NO ERA BUENO.

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