sábado, 25 de mayo de 2013

El CLAI tiene que reenamorar a las Iglesias, afirma su nuevo presidente el pastor Felipe Adolf

“Tenemos que reenamorar a las iglesias y saber que son las iglesias las propietarias del del CLAI”, expresó el recién electo nuevo presidente del Consejo Latinoamericano de Iglesias, el reverendo Felipe Adolf, pastor de la Iglesia Luterana del Ecuador, al ser elegido este viernes por los delegados a la VI Asamblea de este organismo, que culmina esta noche en la capital cubana.
José Aurelio Paz

La Habana, sábado, 25 de mayo de 2013 ALCNOTICIAS
Luego de cinco vueltas de votaciones y con una reñida diferencia de 66 contra 59 votos que obtuviera el otro candidato con mayor apoyo, el obispo Carlos Poma, de la Iglesia Metodista boliviana, Adolf llegó al podio para decir que una decisión más clara “le hubiera hecho mucho bien al CLAI”, en tanto él está convencido que fueron las iglesias, representadas por sus delegados, las que decidieron y “no es que estamos divididos en un partido u otro, simplemente tenemos absoluta libertad para tomar una decisión con toda responsabilidad.
“El proyecto CLAI tiene enormes desafíos que ustedes han expresado en los informes regionales y habrá un enorme trabajo que hacer. Nos toca ahora pensar en la integración de una junta directiva donde todos estemos dispuestos a trabajar, en ir reedificando sobre la base de lo que se ha venido haciendo.
“No se trata de reinventar el CLAI cada seis años, sino aprender de la institucionalización y construir sobre los fundamentos que ya se han puesto. Seguro que tendremos que reenamorar a las iglesias, nuevamente, con el proyecto CLAI” –dijo el nuevo presidente y concluyó: “No se puede reedificar desde una oficina. Tenemos que irnos a sentarnos con las iglesias y escuchar”.
Entrevistado por ALC en torno a si el concepto de “no reinventar” se contraponía con el deseo expresado en los distintos grupos de trabajo de la necesidad de “repensar” al CLAI en sus propósitos, Adolf comentó: “Lo que quise decir es que porque haya un nuevo presidente no se tenga que refundar el CLAI. La tarea es de reedificar sobre las bases que están puestas, no de ahora, sino desde su fundación en 1978. Cuando digo esto no quiero decir que se quieran soslayar los cambios. Los cambios son imprescindibles y hay que hacerlos, pero no quiere decir tampoco que haya que cambiarlo todo como si el CLAI no tuviera historia. La historia es importante”.
-¿Cómo valora el hecho de que se decidiera la elección luego de cinco agotadoras rondas y con tan pequeña diferencia de votos?
“Yo creo que es normal. Es muy importante que las iglesias puedan expresarse. El proyecto CLAI es de las iglesias, no es personal, y en ese sentido no hay problemas. Para mí hubiese sido sumamente claro si yo hubiese perdido aunque fuera por un voto, porque ese voto es tan válido como ganar por 20 o 30. Evidentemente, eso muestra que hay visiones, tal vez, de un proyecto diferente. Pero si se trata de encaminar un proyecto claro, tiene que ser un proyecto enraizado, un proyecto que tenga dimensiones, un proyecto que no sea mirarse hacia adentro…”
-¿Considera que tienen que haber gestos concretos asimismo en ese aspecto estructural del organismo?
“Los gestos concretos tienen que ver, también, en la relación con otras instituciones. Una de las cosas que el CLAI no tiene que hacer es duplicar experiencias que se están haciendo; es decir, para nosotros está eso muy claro. Hay asuntos, tareas, programas que hay que acompañar, que otras instituciones están haciendo muy bien y no hay que duplicar esfuerzos. Hay otras tareas que hay que motivar para que se hagan y si hay que ejecutar tareas, las ejecutamos, pero yo diría que esa no es la prioridad, sino que las experiencias de otras instituciones, de otras iglesias sean las que nutran la vida y la estructura del CLAI. Eso es lo ideal y me parece que sería lo interesante. El CLAI es un organismo ecuménico y como tal queremos fortalecer las relaciones.
-Usted utilizó un término sugestivo: “reenamorar a las iglesias”. ¿Tiene algún mensaje para ellas como destinatarias?
“Es importante que las iglesias y las instituciones sepan que el CLAI les pertenece. Para que las iglesias se sientan propietarias y sostengan al CLAI tienen que estar enamoradas del proyecto, que este responda a sus necesidades con sensibilidad y con afecto. Toda iglesia, toda institución, tiene una experiencia concreta  y hay que tenerla en cuenta para ayudarnos mutuamente.”
El reverendo Felipe Adolf (67 años y de nacionalidad argentina), desde 1984 trabaja como pastor de la Iglesia Evangélica Luterana del Ecuador, A partir de 1980 se vincula a la labor del CLAI, siendo, desde esa fecha y hasta el ’84, su secretario general. Desde 2007 y hasta el presente es miembro de la Junta Directiva de este organismo ecuménico como vice-presidente.
Hoy sábado la VI Asamblea elegirá a su nuevo Comité Ejecutivo el cual será impuesto en su cargo, así como su presidente, durante el acto litúrgico de clausura que tendrá lugar, aquí, esta noche.

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