jueves, 20 de julio de 2017

CARLOS SANTANA, SU COMPROMISO Y ESPIRITUALIDAD (En los 70 años de su nacimiento)



“Soy un músico por intercesión divina.  Solo a él rindo cuentas.  Soy un ángel enviado para hacer bailar a la gente.  Si no se tiene un contrato personal con Dios, no se puede tocar”.
Carlos Santana


Víctor Rey


El mismo día en que la primera mujer en Chile asumía la presidencia de la República, Carlos Santana y su Banda, ofrecían su segundo concierto en Santiago, en el velódromo del Estadio Nacional.  Por supuesto dedicó ese concierto a Michelle Bachelet y dijo: “Hoy todos los ojos del mundo están puestos en Chile, ya que ha comenzado a encenderse una luz.  Ustedes han elegido todo lo contrario a Bush”.  Pude estar presente ese sábado 11 de marzo del 2006 disfrutando de su música que nos trajo nostalgia de nuestra adolescencia, pero también comprobar la vigencia de su música y mensaje para las nuevas generaciones.  El miércoles 25 de febrero del 2009 se presentó por tercera vez en Chile, esta vez en el marco de los 50 años del Festival de la Canción de Viña del Mar.  En esta oportunidad asistí con unos amigos y mi hijo Felipe y a quién le encanta la música donde se fusiona el rock con la lo autóctono de América Latina y Africa.

En 1969, se realizó en Estados Unidos un festival de música que duró tres días.  Fue el famoso Woodstock.  En ese festival el grupo de Santana se destacó por la interpretación de su famosa "Sacrifice Soul".  Eran los tiempos de los “hippies”, de “hacer el amor y no la guerra” y de “prohibido prohibir”.   Más tarde apareció la película que mostraba las escenas de ese festival y los diversos músicos que participaron.  Entre ellos destacaba un grupo que estaba compuesto en su mayoría por latinoamericanos que combinaban las guitarras eléctricas, la batería, las congas, el rock con ritmo latinos.  Esa mezcla cautivó a los jóvenes de ese tiempo, como la ha vuelto a hacer nuevamente después de treinta años con “Supernatural” y “Shaman”.  Sobre ese tiempo el mismo Santana dijo: “La época de los 60 ha sido la más importante de este siglo porque nos enseñó a realizar una revolución sin violencia, con el alma”.  

Carlos Santana nació el 20 de julio de 1947,  en un pueblo de Jalisco (México), llamado Autlàn de Navarro.  Sus padres, José y Josefa tuvieron siete hijos, siendo Carlos el del medio.  Se crío dentro de una familia donde se respiraba y se comía música.  El padre era un músico respetado y queridos por todos.  Siempre  era el eje musical de bodas y bautizos, momentos esenciales de la vida mexicana junto con los ritos de la muerte.

José Santana, tocaba en bares y pequeñas orquestas hasta que formo una banda, llamada “Los Cardenales”, para interpretar mejor las canciones de la época.  El tocaba el violín, sacándoles notas que parecían voces humanas y esto lo transmitió a su hijo Carlos.

En los años cincuenta se puso de moda al norte del país, cerca de la frontera con Estados Unidos, la ciudad de Tijuana.  Era el boom turístico de la época.  Josefa, la madre, creyó que Tijuana era parte del otro país al que admiraba y animó a su marido a trasladarse a aquel pueblo próspero y distinto.  En 1954 José Santana y Los Cardenales se asentaron en aquel lugar, y ella con sus siete hijos le siguieron un año después.

Lo espiritual en Santana siempre ha estado presente.  No ha llegado al cielo interpretativo solamente por poseer una magnífica técnica y una energía desbordante.  Hay algo más.  Posiblemente algo escondido en su alma que es lo que le ha hecho distinto.  Cuando era muy joven, en Tijuana, ya se mezclaba de lleno en los ambientes más pobres para conocer de primera mano la desdicha de sus paisanos.  En aquella época no era una estrella millonaria y sólo podía ofrecer su música y su comprensión para aliviar la tristeza de aquella gente sin pedir nada a cambio.

El perdón ha sido su norma de vida.  Siempre ha comprendido a los que lo han traicionado, estafado o puesto zancadillas cuando veían que su fama iba en aumento.  Esta sensibilidad espiritual ya se hizo notar en su disco “Abraxas” del año 70 que, a pesar del éxito con “Supernatural” (1999), puede que sea la cumbre de su genialidad.  “Abraxas” es la bandera del éxito de Carlos Santana y de este otro estilo diferente de la banda de Santana.  La suavidad de sus notas nunca han podido llegar a ser imitadas por nadie.

En una entrevista concedida al diario La Tercera en 2002 dijo: “Recuerdo a Chile y tengo palabras especiales para referirme a este país.  Tocamos en un parque (Intercomunal de la Reina), dos días después de Guns n’ Roses.  Fueron casi 90 mil personas y era la primera vez.  Eso llegó mucho a mi corazón.  Quisiera regresar, si me invitan, y ofrecer un concierto especial para las familias de los detenidos desaparecidos.  Así, ofrecerles una música para invitarles y decirles que lo que uno pierde en la Tierra, lo gana Dios en el cielo”.     Luego agregó: “No creo en las religiones, creo en ritmo espiritual.  Es el bien más alto para la gente, la vida, el planeta”.  Y concluye: “No hago lo que me da la gana, hago lo que me dice Dios y si El me dice que trabaje con gente, eso es lo que hago”.

El vive en una finca con su familia y ha creado otro lugar que llama La Iglesia.  En esta segunda construcción es donde medita y habla con sus ídolos;  Jimmy Hendrix o Miles Davis.  Aquí también conversa con su ángel particular, la abstracción, Metraton, con quien discute los problemas cotidianos y pide ayuda para solucionar las desdichas de los jóvenes que acuden a él en busca de ayuda. 

La espiritualidad de Carlos Santana se está haciendo notar ahora con inquietudes políticas.  El Movimiento Chicano, una especie de agrupación más que un partido político, está ocupando áreas en la vida norteamericana nunca hasta ahora conseguidas.  Los chicanos ya son muchos millones de personas que forman otra comunidad aunque siguen marginados.  El racismo es cruel y no admite las realidades.  Al respecto ha dicho:  “Cuando las condiciones de vida de los chicanos en Estados Unidos respondan a una comunicación humana, muchos chicanos volverán a México”.

Los mexicanos, igual que otros latinos, que viven en USA, van creando una conciencia y con su innegable poder económico y su gran variedad de personas importantes, especialmente artistas, van intentando ocupar su merecido lugar en la sociedad.  Santana ha entrado a formar parte de ese grupo redentor de una cultura antigua.  Junto a Moctezuma Esparza, Treviño y otros  artistas han creado el movimiento “Chicanos 90”.  También ocupa sus energías para trabajar en causas de justicia, paz  y libertad con personas como Desmon Tutu, Nelson Mandela y Harry Belafonte.

Esperemos que el sentido común de Santana y sus Chicanos 90 no pequen de inocentes.  Tienen un alma desconocida para los grandes financieros.  Ellos tienen la fuerza del arte, de la música, del incipiente cine chicano y de la pintura.  Estas armas en manos de seres geniales son la gran sorpresa que pueden emplear para atacar el gran poder.

El arte llega a las almas de todas las razas y une mentes y religiones.

miércoles, 19 de julio de 2017

HERBERT MARCUSE, UN FILÓSOFO PARA HOY 

(En los 119 años de su nacimiento y los 38 años de su fallecimiento)


Víctor Rey


“Leer a Marcuse es acceder a la imaginación crítica”

R. Laureillard

En el año 1973, cuando comencé mis estudios de filosofía en la Universidad de Concepción en el sur de Chile, circulaba entre un grupo de amigos dos libros que de algún modo eran considerados heterodoxos entre el pensamiento oficial del marxismo de ese tiempo, estos eran:  “El Hombre Unidimensional” y “Eros y Civilización”.  Conversábamos acerca de las revueltas estudiantiles en las universidades europeas y sobre todo del “Mayo Francés de 1968”, y la influencia de su pensamientos en esos movimientos.  También se hablaba del “poder estudiantil”y de la fuerza que tenía en Europa y en Estados Unidos.  Por supuesto que nos sentimos atraídos por estos sucesos y por estos libros.  ¿Qué era el “poder estudiantil”?  Era el nombre que le daban los jóvenes norteamericanos al movimiento que empujaba a los adolescentes de todas las universidades del mundo a impugnar en sus propios fundamentos la sociedad que los rodeaba.  ¿Qué tenían en común?  Por lo menos dos cosas:  eran jóvenes y rechazaban la sociedad de sus mayores.  ¿Qué deseaban?  Actuar de manera que la universidad no fuera más el bastión del conservadurismo, sino el foco de un nuevo radicalismo revolucionario.  Tenían pocos años para cambiar el mundo:  no se es estudiante por mucho tiempo.  Estaban apurados.

Para comprender la virulencia de este rechazo, es necesario conocer a un autor que gran parte de los estudiantes más politizados reivindicaban para sí:  el filósofo germanonorteamericano Herbert Marcuse.

¿Quién fue Herbert Marcuse?  Un hombre de un metro ochenta centímetros, satírico.  En California donde vivió fue conocido en primer lugar por su amor a la naturaleza y a los animales (fue miembro de zoológico de San Diego), por su horror al ruido, por su felicidad matrimonial (estuvo casado con su esposa Inge por 41 años), por su conocimientos de los idiomas (hablaba correctamente el alemán, su lengua natal, el inglés, su lengua de adopción, el francés y el ruso, comprendía el italiano y el español). 

Nacido en Berlín en 1898, y muerto en Estados Unidos en 1979, Herbert Marcuse perteneció al inteligencia centroeuropea que sufrió, en carne propia o muy de cerca, los trastornos configuradores de la historia europea primero , y la historia mundial después.  De familia judía, vivió a sus veinte años la gran esperanza y el ulterior desengaño del fracaso de la revolución alemana.  Especialista en Hegel, reconoce posteriormente en su obra dos maestros con los cuales mantuvo siempre una provechosa discusión intelectual:  Marx y Freud.  Después de unos años de quietud y trabajo-Marcuse abandonó la política activa tras el asesinato, en 1919, de Rosa Luxemburgo y de Karl Liebknecht-, en 1933 la subida al poder de Hitler lo fuerza a dejar su país y a establecerse, por poco tiempo, en Suiza y en Francia.  Finalmente algunas estancias como “profesor visitante” en universidades norteamericanas, fija su residencia en los Estados Unidos, donde ocupó varias cátedras.  Trabajo en el Instituto Ruso de Columbia y en el Centro de Investigación de Estudios sobre Rusia de Harvard, donde enseñó ciencias políticas y también enseñó filosofía política en la Universidad de California.  El enfrentamiento con la sociedad industrial norteamericana acabó de configurar sus intereses intelectuales, iniciados temáticamente –aparte los estudios sobre Hegel- con una colaboración al libro que se publicó en 1936 bajo la dirección de Max Horkheimer y con la intervención también de Theodor W. Adorno, titulado “Estudios sobre la autoridad y la familia”.  En efecto, si el tema central de la no-libertad en los hombres y las sociedades, especialmente en la sociedad, especialmente en la sociedad industrial avanzada.

El discurso de Marcuse es, pues coherente con su biografía y con la historia.  Probablemente por esta misma razón, fue apasionado y polémico, incisivo y provocativo.  El público lector tiene la posibilidad de descubrir que la obra de Marcuse le aporta una gran cantidad de sugerencias y planteamientos que, más que específicamente nuevos, resultan profundamente adecuados al momento histórico que estamos viviendo.

El núcleo central de la obra de Marcuse quedó constituido por la meditación sobre el pensamiento de sus tres grandes maestros- Hegel, Marx y Freud-, representada por los cuatro grandes libros de su época americana:  “Razón y Revolución” (1941), que lleva el subtítulo “Hegel y la aparición de la teoría social”, donde se configuran por vez primera, en un cuadro orgánico, las bases del pensamiento del autor; “Eros y Civilización” (1955), cuyo subtítulo es “Investigación filosófica sobre Freud”, su libro más original y creador y, a la vez con toda probabilidad, el más hondamente arraigado en Marx entre todos sus libros; “El Marxismo Soviético” (1958), crítica de la civilización totalitaria soviética y denuncia de la traición al pensamiento de Marx; y, finalmente, “El Hombre Unidimensional” (1964), con su subtítulo suficientemente esclarecedor: “Estudios sobre la ideología de la sociedad industrial avanzada”.

Marcuse comenzó sus estudios universitarios de filosofía en Berlín y se licenció en la Universidad de Friburgo, en 1921.  En Friburgo conoció a Heidegger, quien por un tiempo influyó sobre él, guiándolo, a través de las corrientes de la época ( neokantismo de Marburgo, fenomenología de Husserl, Dilthey, Simmel, etc.), hacia su orientación particular, o sea, las primeras formulaciones del existencialismo.  Pronto, sin embargo, Marcuse se desprendió de la influencia de Heidegger, y se sintió tentado por la problemática sociológica según el planteamiento de Max Weber.  Pero la obra que más influyó en su pensamiento inicial –y no solamente sobre él, sino en toda una generación- fue “Historia y conciencia de clase” (1923) de George Lukács, que lo indujo a trabajar sobre la base de la tradición hegeliana-marxista y más específicamente, sobre el pensamiento de Hegel, que se convirtió en “su” filósofo.

La obra de Marcuse es cuestionable, porqué en su esencia y por voluntad es una obra abierta, una sugerencia y un estímulo – más que una doctrina- que reclaman el diálogo y la discusión, la imaginación y la libertad, en la lucha contra el establishment y el sistema, contra la burocracia y el dogma, y contra la civilización represiva.  El discurso de Marcuse habla a favor de la libertad y de la felicidad, y hace falta no confundir la crítica intelectual que se le dirige desde el mismo punto de vista con la crítica cuyo objetivo es precisamente, perpetuar el sistema represivo contra el cual se alzó Marcuse.

Pensador reactivo, o sea, que obedece casi siempre a estímulos externos, Marcuse cuenta, entre sus contribuciones originales, la de haber sabido complementar –enlazándolos estrechamente –los pensamientos de Marx  y de Freud como no lo habían logrado otros pensadores amigos suyos de la “Escuela Filosófica de Frankfurt”, y el haber sabido también presentarlos sugestivamente es sus aspectos a la vez más auténticos y actuales, o sea, por la vertiente más revolucionaria y –si así se prefiere- más creadoramente libre de su espíritu.

martes, 18 de julio de 2017

Nelson Mandela el Padre de la Sudáfrica libre
(En los 99 años de su nacimiento)
Víctor Rey

“Todo parece imposible, hasta que se hace”.
(Nelson Mandela)

En el mes de noviembre del 1993 me encontraba en la ciudad de Birmingham en Inglaterra estudiando un curso de Misionología.  Vivía en el Selly Oak College junto a otros estudiantes venido de varios países.  Estando ahí me enteré que Nelson Mandela visitaría la ciudad y para eso se preparaba un gran coro de todas las iglesias que participarán en el acto que tendría efecto en un estadio techado.  Para mi fortuna la directora de ese enorme coro vivía también en el mismo college, así que le pedí que me incorporará al coro.  No fue fácil convencerla, ya que no me destaco por cantar bien y además los himnos eran en inglés y ya tenían un tiempo de ensayar.  Al final aceptó y creo que mi voz entre las mil voces no se notaba.  Desde la plataforma del escenario pude ver a Mandela muy cerca, hablando a un estadio abarrotado y haciéndolo con mucha paz, esperanza y alegría.  Realmente su sola presencia impresionaba.  Al año siguiente ganó las elecciones y gobernó hasta el año 1999.  Años más tarde tuve la oportunidad de viajar al III Congreso Mundial de Evangelización Lausana, que se realizó en la Ciudad del cabo en Sudáfrica el año 2010 y allí pude conocer su celda de 2x2 donde pasó 18 de los 27 años de prisión.  A su muerte ocurrida un 5 de diciembre del 2013 a los 95 años, justamente asistieron 95 jefes de estado.  Ha sido el funeral de un presidente donde han asistido la mayor cantidad.  Creo que eso demuestra la transversalidad de su lucha por la justicia, la paz, la libertad y la igualdad que interpreta a la gran mayoría de la humanidad.

«Siempre he atesorado el ideal de una sociedad libre y democrática en la que las personas puedan vivir juntas en armonía y con igualdad de oportunidades. Es un ideal para el que he vivido. Es un ideal por el que espero vivir, y si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto a morir». Lo dijo en 1961 ante un tribunal que lo juzgaba por alta traición.

La coherencia de Mandela (1918-2013) le convirtió en una leyenda política ya en vida. Otros, como el Che Guevara, Gandhi o Martin Luther King, son también admirados por llevar sus ideales hasta las últimas consecuencias, pero sus asesinatos contribuyeron al mito, dejando la duda de si hubiesen sucumbido al poder. En el caso de Mandela no hubo espacio para la sospecha: luchó, gobernó y se mantuvo fiel a sus creencias.
'Madiba' —'abuelo venerable', como le conocían en Sudáfrica— soportó muchos maltratos a lo largo de su vida. Familia de los jefes supremos de la tribu de los 'Tembu', fue formado para convertirse en dirigente de su clan. Pero se rebeló contra su destino: estudió Derecho y se metió en política para combatir las prácticas xenófobas del Apartheid. Era negro en un país dominado por blancos que practicaban la exclusión racial. Y no estaba dispuesto a aceptarlo.

En 1948, el Partido Nacional de Sudáfrica (PN) había ganado unas elecciones en las que sólo podían votar los blancos y había instalado un sistema de segregación racial. Enfrente tenía al Congreso Nacional Africano (CNA), formado en 1912 para luchar por los derechos de la población negra y al que se unió Mandela en 1942. Fueron años de recorrer el país promoviendo la desobediencia civil, incluidas las acciones violentas. Hasta que fue arrestado y acusado de alta traición.

El régimen de Sudáfrica consideraba a 'Madiba' un terrorista y le tuvo cerca de tres décadas entre rejas. Cuenta la leyenda —llevaba al cine por Clint Easwood— que allí cogía fuerzas repitiéndose como un mantra el poema 'Invictus', de William Ernest Henley: «Más allá de la noche que me cubre / negra como el abismo insondable / doy gracias a los dioses que pudieran existir / por mi alma invicta». Le escuchaba la comunidad internacional, que orquestó una campaña en su apoyo que dio frutos el 11 de febrero de 1990. Ese día, Mandela salió en libertad tras 27 años de cárcel. En su primera intervención ante la prensa apostó por una solución que no menoscabase los derechos de los blancos. Sin rencor. Tomó entonces las riendas de la transición del país y cambió su condición de 'peligroso opositor' por la de presidente, previo paso por las primeras elecciones democráticas a las que acudían sus compatriotas. Fue en abril de 1994.

Una vez en el poder, mantuvo la coherencia. No se aferró al sillón. Se retiró cuando llegó el momento y siguió luchando por causas noble, como erradicar la pobreza en África o combatir el sida. Trabajó además como mediador en los conflictos de Angola, Burundi y República Democrática del Congo y recibió un sinfín de homenajes. Su figura ha sido venerada por miles de personas. En vida, y tras su muerte.

lunes, 17 de julio de 2017

UNA BREVE APROXIMACION A ODO MARQUAND
Víctor Rey

“Los filósofos que solo escriben para filósofos profesionales actúan de un modo casi tan absurdo como actuaría un fabricante de medias que solo fabricaría medias para fabricantes de medias.” (Odo Marquand)

El 9 de mayo de este año visité en Mar del Plata, Argentina, a mis amigas Gabriela Herderson y Eliana Valzura, dos brillantes teólogas.  Entre mates y mates conversamos de lo humano y lo divino.  Entre los temas que salieron estuvo escuchar acerca del filósofo Odo Marquand a quien hasta ese momento no conocía. Lo irónico de la situación es que ese mismo día fue la fecha en la que Odo Marquand falleció a los 87  años.  Al volver a Chile me puse a buscar  e investigar acerca de este pensador tan apasionante y poco conocido en el mundo de habla española.  Comparto este texto aproximativo agradeciendo a Gabriela y Eliana por haberme introducido a este filósofo.
Odo Marquard (1928-2015), catedrático emérito de Filosofía de la Universidad de Giessen y presidente de la Sociedad General Alemana de Filosofía, tiene en su haber una producción intelectual rica y variada, distinguida y premiada con galardones muy prestigiosos por ejemplo, el «Sigmund Freud» de prosa científica de 1984.
¿Qué significa para Marquard ser un filósofo escéptico? En primer lugar, el reconocimiento de una condición que se impone a los humanos: los hombres de hecho no pueden conocerlo todo, y siempre actúan en la medida de sus posibilidades. En segundo lugar, los hombres están impelidos a la elección a vivir de una determinada manera, pero sin hacerse ilusiones ni perderse en vanas esperanzas; o sea, no se trata de que los hombres nada sepan, sino más bien que «no saben nada que pueda elevarse a principio: el escepticismo no es la apoteosis de la perplejidad, sino tan sólo un saber que dice adiós a los principios.
Reunir, entonces, tradición y modernidad no conduce a una contradicción que exija ser superada por estadios de ser y conocer posteriores, sino a una situación factible en la que se completan y complementan oportunamente por la vía de la compensación. El hombre es radicalmente homo compensator, lo cual significa que, más que hacer lo que debe de hacer en absoluto, se limita a hacer lo que puede hacer en cada momento, según sus reales potencialidades: el individuo actúa, es decir, desde la contingencia, liberado de los dictados de la Necesidad, la Ideología, el Progreso, el Deber, la Historia, de los grandes conceptos, en suma, que tal vez hablen con voz poderosa, aunque en verdad sólo impresionan y gobiernan a los muy necesitados de una guía en el vivir o a los ya previamente convencidos.
Precisamente por esa fuerza vital de la compensación, los hombres modernos son los que están más necesitados de la acción, o mejor, la práctica, de conservar. De hecho, cuanto más moderno es el mundo moderno, cuanto más se encuentra su conciencia marcada por el impulso  hacia la innovación, hostigada por la aceleración y la prisa, más requiere de la preservación, de la contención y de la lentitud.  Los principios de la modernidad entran en colisión con el proyecto humano, entre otros supuestos, cuando pretenden exigirle al sujeto demasiado, por el hecho de querer llegar demasiado lejos, o cuando empujan sin conmiseración ni respeto, o se alzan sobre sus hombros, adoptando la forma de doctrinas espirituales y de programas ideológicos de superación (el «hombre nuevo») o de escapismo (las utopías). Los seres humanos somos seres contingentes por destino, y además no somos absolutos, sino finitos. Quiere decirse: nuestra vida tiene un plazo. Y es que, en efecto, si largo es el brazo o la tenaza del progreso e inmenso el horizonte que ofrece la perspectiva de lo moderno, una principal circunstancia humana contiene al hombre y le impone el más estricto principio de realidad, ya visto y muy meditado por los pensadores antiguos: la brevedad de la vida.
No faltará quien diga que la vida humana es cosa muy compleja característicamente, los adictos a la complejidad, los que gustan de enredar los problemas para impresionar y acaso para acomplejar a los espectadores, observadores y público en general, pero Marquard no pretende hacérnosla más difícil de lo que es, ni más pesada ni más latosa. Sencillamente se limita a constatar un hecho indisputable de amplísimas derivaciones: la vida humana no abarca todo el tiempo, sencillamente porque a la vida humana «le falta tiempo». Es por esta razón vital que el hombre debe siempre conservar el pasado, debe sustentar una vida de experiencia, sucesora, y debe de saber enlazar.
Nuestro presente, nuestro mundo contemporáneo, nuestro tiempo, es, para disgusto de los vocacionalmente descontentos e indignados, el «mundo civil-burgués», el ámbito socio-histórico en el que destacan, como sus elementos valedores y dinamizadores, la democracia liberal y la fuerza reparadora de la civilidad. Se puede negar el presente, en nombre del pasado o del futuro, o ser-realistas-y-pedir-lo-imposible, o exclamar la obviedad de que «otro mundo es posible» con aires de insurrección. Pero, como advierte Marquard, la recusación y la potencial sublevación contra lo actual presentan a menudo la característica de una «desobediencia retrospectiva», de una compensación desorientada y desafortunada que aspira a sublimar en unas esferas lo que no fue posible establecer en otras.
La indicada persistencia de la noción de la herencia como dimensión propiamente humana; el implícito reconocimiento del papel de las generaciones en el desarrollo de la cultura; la consideración de la existencia del hombre definida por las instancias de la misión y el destino; la defensa de una mirada de la historia más vitalista y humanista que totalizadora y mecanicista; la distinción entre ideas y creencias, el ejercicio de un pensar jovial junto a una escritura elegante, son sólo algunos ejemplos, de lo que Odo Marquand nos presenta y nos desafía a pensar. Una razón más para no perder de vista a este filósofo que todavía tiene mucho que decirnos y en especial a las nuevas generaciones.

miércoles, 14 de junio de 2017

CURSO DE FILOSOFÍA PARA LA VIDA
SERVICIO DE ESTUDIOS DE LA REALIDAD (SER)
EL CENTRO DE ESTUDIOS Y FORMACIÓN DE LA FUNDACIÓN NUEVA VIDA
“LA FILOSOFÍA COMO UNA EXPERIENCIA INTELECTUAL Y ESPIRITUAL”

Profesor: Víctor Rey *
Introducción:
El curso de Formación de Filosofía para la Vida del Servicio de Estudios de la Realidad (SER), es un espacio de formación de la Fundación Nueva Vida de Quito, Ecuador, en el cual investigamos el discernimiento y la interpretación de la realidad contemporánea, para la acción en los diferentes campos en los cuales se está involucrado.  Tiene como objetivo trabajar a través de la metodología de la discusión, conversación y análisis.  Está pensada para personas con interés en profundizar su vocación, voluntariado, profesión, militancia y formación académica.
Este curso es parte del Diplomado en Estudios Interdisciplinarios de la Realidad Contemporánea, que consta de los cursos: ¿Qué significa Ser Cristiano en el Siglo XXI?, ¿Por qué es importante el Diálogo Interreligioso?, Los desafíos de hoy: Comunidad, Familia Trabajo, Sociedad y Medio Ambiente.
El curso se desarrollará durante diez sesiones en horario vespertino por dos horas cada semana.  Cada jornada constará de dos momentos.  El curso es presencial, pero también en forma especial para algunos estudiantes se realizará vía Skype.  En primer lugar habrá un espacio expositivo con la presentación de los contenidos pertinentes.  Luego, contaremos con un espacio de discusión y elaboración grupal teniendo como telón de fondo el discernimiento y la interpretación para la acción y la síntesis.
Fecha,  Temas y Contenidos:
1.- Sesión.  Introducción a la Filosofía.  Concepto de Filosofía.  Problemas que aborda la filosofía.  Breve historia de la filosofía. La Función del Mito.
2.- Sesión.  Concepto de Modernidad y Postmodernidad.  La filosofía como experiencia intelectual. La filosofía como estilo de vida. El reconocimiento de la ignorancia.  La experiencia de la duda.  El carácter provisional de nuestras  conclusiones.  La diversidad de las ideas. 
3.-  Sesión.  ¿Para qué sirve la filosofía?  Toda reflexión es un punto de vista.  El sentido de la actividad intelectual. Preguntas, dudas, búsquedas. La diversidad de las ideas.
4.-  Sesión.  Los peligros de la actitud dogmática. Los peligros de los dogmas y los fanatismos. El espíritu crítico de la persona que reflexiona.
5.-  Sesión.  La objetividad como meta. La independencia y libertad del pensamiento. El reconocimiento de la propia ignorancia. El carácter fructífero del error.
6.-  Sesión.  Las relaciones como negociaciones. La aventura de aprender.  Vivir y reflexionar éticamente y estéticamente. Concepto de phronesis.
7.-  Sesión.  Ontología del lenguaje.  Teoría del conocimiento. Biología del amor.
8.-  Sesión.  El existencialismo y la Fenomenología. Filosofía contemporánea.
9.-  Sesión. Filosofía y cristianismo: ¿una relación posible?
10.- Sesión.  Conclusiones, resumen del curso.

Más información en: +593-983363394
Correo electrónico: serviciodeestudiosdelarealidad@gmail.com

El Curso se realizará los días miércoles desde las 18 a las 20 horas, en la sala de conferencias de la Fundación Nueva Vida: Av. Colón E6-12 y La Rábida.  Edificio Ave María, Piso 5to.  Oficina 5-B.  Teléfonos: 2550400 y 2556848

*Víctor Rey es chileno, radicado en Ecuador.  Profesor de Filosofía de la Universidad de Concepción de Chile. Licenciado en Teología del Seminario Teológico Bautista de Chile. Licenciado en Ciencias Sociales de la Universidad Alberto Hurtado de Chile y Master en Comunicación Social de la Universidad Católica de Lovaina en Bélgica. Actualmente es el Director de Relaciones Interinstitucionales de la Fundación Nueva Vida.

miércoles, 7 de junio de 2017

EN MEMORIA DE FRANCOIS HOUTART

Víctor Rey

“Debemos encontrar un nuevo paradigma de vida frente al paradigma de muerte. El paradigma del BIEN COMÚN DE LA HUMANIDAD” (François Houtart)
Este martes 6 de junio, falleció en Quito Ecuador, el académico e intelectual belga François Houtart, el teólogo y sociólogo de la liberación de los pueblos, como lo apodaban. Ha sido una coincidencia que justamente en estos días me encuentro en Quito. La noticia me ha impactado ya que tuve la oportunidad de conocer a este sacerdote católico, sociólogo y teólogo.   Cuando en 1990 me dieron una beca para estudiar en la Universidad Católica de Lovaina en Belgica, algunos amigos lo primero que me dijeron, es que debía contactarme con Francois Houtart.  Y así fue como a los pocos días de estar en Louvain La Neuve me encaminé hacia el Centro Tricontinental (CETRI), donde trabajaba y vivía este sacerdote. Mi intención era que me orientará para iniciar estudios de sociología en dicha universidad.  El recién se había jubilado de profesor y director de la Facultad de Sociología y más que animarme a estudiar sociología me desanimo, ya que me advirtió de los cambios que se habían experimentado en esa escuela.  Así que orienté mis estudios hacia la Comunicación Social.  En los tres años que viví en esa ciudad, asistí a varias clases que el dicto en el CETRI  y muchas veces nos encontramos en las calles y pasillos de la universidad.  Siempre me preguntaba como estaba y también se interesaba sobre Chile, su transición de la dictadura a la democracia y también por los estudiantes chilenos que habían pasado por dicha universidad.  La última vez que lo vi, fue en Bogotá en la casa de una amiga.  Fue una grata sorpresa ya que esta amiga nos invitó a desayunar a varios chilenos que estábamos participando de un congreso en esa ciudad y para mí fue una sorpresa grata volver a encontrarme con Francois Houtart.  La mañana se nos hizo corta en esa grata conversación.  Por supuesto me regalo su último libro sobre la creación de un nuevo paradigma del bien común, que ahora volveré a leer con renovado interés.

Nació en Bruselas en 1925.  Fue ordenado sacerdote en 1949.  Licenciado y Doctor en Sociología por la Universidad de Lovaina, la misma donde estudió el ex presidente del Ecuador, Rafael Correa.  Tempranamente surgió como una de las voces para la renovación de la Iglesia.  Para la preparación del Concilio Vaticano II, el presidente de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM), Dom Helder Cámara, le encomienda sistematizar la propuesta de la Iglesia de América Latina para presentarla en l apertura del Concilio.

Su voz ha acompañado las luchas de los pueblos desde la década de los 50 del siglo pasado.  Ninguna lucha le era extraña.  En una misma semana podía estar en Vietnam, en reuniones con el Partido de Gobierno, y luego en Siria, para buscar acuerdos de paz.  Luego en América Latina podía pasar por las mesas de negociación de las FARC, hablar con el Partido de los Trabajadores sobre la crisis en Brasil. Una conferencia en Argentina, un curso en la Escuela de Formación los Sin Tierra, una reunión en La Habana.  Trotamundo incansable en búsqueda de la palabra, de las semillas de los de abajo, desde el Sur, portador de la palabra de esperanza desde la ciencia, la reflexión, la teología.

El Ecuador tuvo el privilegio de ser elegido como el hogar de residencia de Francois Houtart en estos últimos años.  La Fundación Pueblo Indio, fundada por Monseñor Leonidas Proaño, fue su nueva casa.  Profesor del Instituto de Altos Estudios (IAEN), docente de la Maestría de Sociología Política de la Universidad Central.  Cuando estaba en el país, todos los mièrcoles se reunía con el Grupo de Pensamiento Alternativo, para informar sus periplos por el mundo, analizar la situación del Ecuador y de América Latina, programar las nuevas solidaridades y debatir sobre las alternativas.

Uno de los últimos actos de su vida comprometida fue la participación en el Taller de Pukahuaiko, la sede de la tumba de Monseñor Proaño, para acordar el nuevo Mandato de la Vida, junto a los pueblos y comunidades indígenas, las comunidades cristianas de base, las organizaciones sociales.  La víspera de su muerte, organizó el Acto de solidaridad con el pueblo Tamil de Sri Lanka, para pedir que el Gobierno ecuatoriano, como presidente de turno del Grupo de los 77, plantee una investigación internacional sobre el genocidio del siglo XXI.
Fundó con Samir Amin el Centro Tricontinental (CETRI), la revista “Alternatives du Sud” y el Foro Mundial de Alternativas, como tribunas de pensamiento sobre las luchas y las alternativas en el Tercer Mundo. 

En el 2009, como asesor del Presidente de la ONU, Miguel D;Scoto, inició el trabajo sobre un nuevo paradigma civilizatorio, el Bien Común de la Humanidad, que es un legado teórico-plítico más importante, en el que trabajó el final de su vida.

Escritor incansable.  Publicó alrededor de 70 libros, un promedio uno anual, además de artículos, ponencias.  Casi imposible saber cómo lo hacía.  Los títulos muestran el recorrido de su pensamiento: El cambio social en América Latina (1964), Iglesia y Revolución.  Religión e Ideología en Sri Lanka.  Religión y Desarrollo en Asia (1976).  Sociología de la religión (1992), El otro Davos (1999).  Haití y la mundialización de la cultura (2000), Desligitimizar el Capitalismo.  Reconstruir la Esperanza (2005), La Etica de la incertidumbre en las ciencias sociales (2006), Africa codiciada.  El desafío pendiente (2007), De los bienes comunes al bien común de la humanidad (2012), El camino a la Utopía y el bien común de la humanidad (2014), El camino a la utopía desde un mundo de incertidumbre (2015).  Acompañó el proceso de los Gobiernos “progresistas”, entre el apoyo vigilante y la crítica serena.  Una característica de su pensamiento fue la crítica con la presentación de alternativas.  En los últimos dos años la pregunta era sobre el “cierre del ciclo” en América Latina, la crisis y decadencia del capitalismo, y la necesidad de abrir nuevas alternativas.  Terminó de escribir el segundo tomo de sus Memorias, que será publicado póstumamente.  Allí podremos ver el camino recorrido, sus dudas y esperanzas, su mensaje sobre la comunidad universal, libre y justa, que soñó. 

Hoy quiero rendir este homenaje a su memoria y de alguna manera recoger su legado.

lunes, 5 de junio de 2017

Pablo Richard: "Dios no ha muerto, se transformó en dinero. El nuevo dios es el oro"

"El neoliberalismo es un radical antihumanismo y un totalitarismo mercantil"

"La religión del neoliberalismo es un nuevo fetichismo, donde las cosas se transforman en dios"


Pablo Richard, teólogo
05 de junio de 2017

Papa Francisco: Evangelii Gaudium (año 2013):


"53. Así como el mandamiento de «no matar» pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir «no a una economía de la exclusión y la inequidad». Esa economía mata. No puede ser que no sea noticia que muere de frío un anciano en situación de calle y que sí lo sea una caída de dos puntos en la bolsa. Eso es exclusión. No se puede tolerar más que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es inequidad. Hoy todo entra dentro del juego de la competitividad y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil.

Como consecuencia de esta situación, grandes masas de la población se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. Se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. Hemos dado inicio a la cultura del «descarte» que, además, se promueve. Ya no se trata simplemente del fenómeno de la explotación y de la opresión, sino de algo nuevo: con la exclusión queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está en ella abajo, en la periferia, o sin poder, sino que se está fuera. Los excluidos no son «explotados» sino desechos, «sobrantes».

55. Una de las causas de esta situación se encuentra en la relación que hemos establecido con el dinero, ya que aceptamos pacíficamente su predominio sobre nosotros y nuestras sociedades. Hemos creado nuevos ídolos. La adoración del antiguo becerro de oro (cf. Ex 32,1-35) ha encontrado una versión nueva y despiadada en el fetichismo del dinero y en la dictadura de la economía sin un rostro y sin un objetivo verdaderamente humano.

56. Mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz. Este desequilibrio proviene de ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera".


¿Que es el Neoliberalismo?


El neoliberalismo reduce la economía a estudios de mercado, a cálculo de dinero, sin ninguna vinculación con la vida humana. Se reduce todos los fenómenos humanos a fenómenos mercantiles. El neoliberalismo es un radical antihumanismo y un totalitarismo mercantil.

"Hinkelammert ha demostrado que la idea central del neoliberalismo es la negación de toda utopía de inclusión, de respeto a la vida de todos y de sus derechos, a la vez que afirma que es inevitable la imposición de los intereses de los más fuertes mediante el mercado y el Estado."

"...la armonía de los factores en el mercado, se realiza sometiendo la reproducción de la vida humana a las leyes del mercado, de modo que si la oferta de trabajo excede a la disponibilidad de alimentos, la disminución de la población por muerte de hambre permite recuperar el equilibrio."

"...el mercado no permite reproducir todas las vidas, no asegura el derecho a la vida de todos, porque podría ser necesario sacrificar vidas individuales para preservar un número mayor de otras vidas" (Hayek)

"Retornó el capitalismo salvaje, que incluía las dictaduras militares en el Tercer Mundo para eliminar toda resistencia a las modernizaciones neoliberales"

"Ha surgido una burguesía salvaje, que se lanza a la destrucción, sin aceptar argumentos en su contra. Un capitalismo frenético se vuelve contra las riquezas del planeta. Nunca se ha destruido de manera tan despiadada a la naturaleza. Este capitalismo aparece en nombre del anti-estatismo y del anti intervencionismo estatal, del anti-reformismo y de la denuncia y persecución de los movimientos populares"

"El concepto de ser humano: solo eres en la medida que eres propietario. Eres más humano en cuanto más propiedades tienes. La mayor humanidad en la mayor propiedad. Yo soy mi dinero, yo tengo el poder que me da mi dinero, tengo las cualidades que me da mi dinero."

"La Canciller (alemana) Merkel decía: la democracia tiene que ser conforme al mercado. De eso se trata, la democracia no responde al pueblo, sino al mercado. Eso precisamente es una definición muy adecuada de este nuevo totalitarismo del mercado. Eso es de lo que se trata hoy. Estamos frente a la disyuntiva de democracia o mercado. O un mercado que se impone a todo, en todas partes y en cada momento, o el desarrollo de una democracia, que responda a la voluntad de los pueblos y que exija al mercado adecuarse a la democracia. Una democracia que, por tanto, tenga en su centro al ser humano y no al mercado".


Citas tomadas del libro: "Modernidad y Utopía. El pensamiento crítico de Franz Hinkelammert". Autor: Jorge Vergara Estévez. 2015.

El neoliberalismo crea una nueva religión

Dios no ha muerto, se transformó en dinero. El nuevo dios es el oro, que es omnipotente y omnipresente. Ciertamente Dios está vivo, pero como dinero. El problema no es el ateísmo, sino la idolatría.

La religión del neoliberalismo es un nuevo fetichismo, donde las cosas se transforman en dios y dios se transforma en cosa. Nace el fetichismo del dinero, del mercado y de la mercancía. Los bancos son las nuevas catedrales y los empresarios los nuevos sacerdotes. El dinero es la gracia divina que nos salva cuando transgredimos las leyes del mercado.

Se cumple lo que nos dice el Evangelio: "Jesús entró en el templo y echó fuera a todos los que compraban y vendían en el templo. Volcó las mesas de los que cambiaban el dinero y les dijo: escrito está, 'mi casa será llamada casa de oracion,' y ustedes la han convertido en cueva de ladrones." (Mateo 21,12-13)

Tomamos otra vez algunas reflexiones de F. Hinkelammert sobre los argumentos teológicos de Hayek, uno de los principales teórico de neoliberalismo, que nos dice que solo Dios podría conocer a priori los precios antes que estos sean determinados por la oferta y la demanda. Asimismo hace suya la tesis de Smith de la mano invisible, que sería la divina providencia, la cual produciría la tendencia al equilibrio en el juego de los factores del mercado.

Michael Novak, teólogo católico neoliberal, va más allá, pues afirma que las empresas multinacionales sacralizan el mercado y le confieren a nivel terrenal los atributos que la teología cristiana confiere a Dios.

El neoliberalismo vivido desde abajo y desde fuera

Repetimos texto del Papa Francisco: "Ya no se trata simplemente del fenómeno de la explotación y de la opresión, sino de algo nuevo: con la exclusión queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está en ella abajo, en la periferia, o sin poder, sino que se está fuera. Los excluidos no son «explotados» sino desechos, «sobrantes».

Estos que son identificados como desechos y sobrantes, viven sobre todo en la calle de las grandes ciudades. La calle es un lugar donde se duerme, se busca alimento y se sobrevive con trabajos esporádicos e informales. Un mundo donde se sufre soledad, humillación, marginación e inseguridad. Un mundo considerado basurero humano, objeto de frecuentes "limpiezas sociales". La calle es un lugar traumático de violencia cuotidiana, delincuencia, prostitución, consumo de drogas y alcohol, donde se sufre represión y amenazas de cárcel.

La calle es también un lugar donde se tejen relaciones humanas, se forman grupos y familias, se vive momentos de solidaridad, y nacen relaciones de pareja de todo tipo. Muchos buscan salir de ella, pero otros se acostumbran y no quieren dejarla. Otros se alejan y retornan, salen y vuelven. No quieren vivir en ella, pero se resisten a abandonarla.

Surgen a veces "pandillas" "maras", que son extremadamente violentas, pero también responde a una búsqueda de refugio, donde encuentran solidaridad e identidad. Hay situaciones extremas: dormir bajo un puente, comer en los basureros de los ricos, sufrir total desamparo y soledad. Sensación de "tocar fondo" y de vivir "más allá de la muerte".

Esta situación puede durar mucho tiempo y transformarse en un camino sin fin y sin salida. Llevan ropas "harapientas", viejas y sucias. Un rostro descuidado y desfigurado. Muchos llevan consigo una "casita móvil": cartones y materiales de sobrevivencia para dormir. Su vida es muy solitaria y sin ninguna relación social. Los perros son sus mejores compañeros, que los defienden de agresiones y comparten el frío de la calle. Algunos no duermen en dormitorios públicos, para no separarse de "sus" perros.

Espiritualidad contra fetichismo: la lucha de los dioses

En la calle, en ese mundo de desechos y sobrantes, también se viven experiencias "religiosas", incluso "místicas". No interesa saber si éstas son reales o imaginarias. Tampoco interesa su identidad "confesional". Desaparece el límite entre lo visible y lo invisible.

Algunos testimonios recogidos en la calle:


"Entré un día en una Iglesia llena de gente y vi que Dios me miraba, solo a mi, a nadie mas. Esa mirada personal de Dios cambió mi vida para siempre".

"Yo estoy siempre feliz, porque se que Dios me acompaña en todo"
.
"Yo no creo en Dios, pero estoy seguro que si Dios existiera, el creería en mi".

"Ya no creo en Dios, pero se que Dios me ama"

"Nunca sentí la ausencia de Dios en mi vida".

"Todos me abandonaron, menos Dios"


El hombre y la mujer de la calle no tienen miedo,
porque saben "que Dios duerme junto a ellos en la calle".


Testimonio anónimo de un "chico de la calle" (esta vez grabé todo el texto ).

"No tengo donde reposar mi cabeza.
Las estrellas me acompañan.
Muchas noches fueron aliadas y mis descansos a medias.
Con las manos quebradas, camino a veces descalzo.
Golpeo a tu puerta, encuentro rechazo.
Observan mi cuerpo, degradan mi alma.
La muerte me llama, se mete en mis ojos.
Esperanza robadas.
No me quedan ilusiones, sólo se mi nombre.
No se soñar con calesitas de colores.
Digo papá, mamá,
y cuando llego a la última vocal se esfumaron una vez mas...
Sumo, resto, si tengo monedas.
Se donde viven ladrones, alcohólicos,
y los que robaron mi inocencia.
Hace días atrás ¿a quién le importará ?
vuelvo a empezar una vez mas
¿alguien me podría amar ?
¿quieres saber mi nombre?
soy un chico de la calle ?".


Gritos y lamentos inspirados en textos bíblicos

"Padre nuestro que estás en la calle"

"Dios te salve María porque diste a luz a Jesús en la calle"


Los que viven en la calle son pobres, hambrientos, lloran, son odiados, los insultan, los consideran delincuentes, pero lo increíble, es que son felices,

Jesús les dice:

Felices ustedes los pobres, porque de ustedes es el Reino de Dios.
Felices ustedes los que ahora tienen hambre, porque serán saciados.
Felices ustedes que lloran ahora, porque reirán.
Felices ustedes si la gente los odian, los expulsan, los injurien y los consideran delincuentes. Alégrense en ese momento y llénense de gozo, porque les espera una recompensa grande en el cielo 
(Lucas 6,20-23).

Estos testimonios los tomé personalmente, y están en el libro: "Ellas y ellos hablan. En la calle y en el Hogar de la Esperanza."

Bibliografía

Jorge Vergara Estévez. "Modernidad y Utopía. El pensamiento crítico de Franz Hinkelammert". 2015.

Franz Hinkelammert: "Crítica a la razón utópica" (San José, Costa Rica, 2000)

José Comblin: "El neoliberalismo. Ideología dominante en el cambio de siglo". (Santiago de Chile. Ediciones Chileamérica, 2002, 253 páginas)

Pablo Richard, Yadira Bonilla y Orlando Navarro: "Ellas y ellos hablan. En la calle y en el Hogar de la Esperanza." Costa Rica (Humanitas) 2012.

Pablo Richard San José, Costa Rica, 23 mayo 2017. A dos años de la beatificación de Mons. Romero (23 mayo