miércoles, 30 de noviembre de 2016

¿Por dónde pasa el futuro del cristianismo?

Leonardo Boff
El Papa Francisco tiene un mérito innegable: sacó a la Iglesia Católica de una profunda desmoralización debida a los delitos de pedofilia que afectaron a cientos de eclesiásticos. Después desenmascaró los crímenes financieros del Banco del Vaticano, que involucraban a monseñores y a gente de las finanzas italianas.
Pero principalmente dio otro sentido a la Iglesia, no como una fortaleza cerrada contra los “peligros” de la modernidad, sino como un hospital de campaña que atiende a todos los necesitados o en busca de un sentido de vida. Este Papa acuñó la frase “una Iglesia en salida” en dirección a los demás y no a sí misma, autofinalizándose.
Los datos revelan que el cristianismo es hoy una religión del Tercero y Cuarto Mundo. El 25% de los católicos viven en Europa, el 52% en América y los demás en el resto del mundo. Esto significa que, terminado el ciclo occidental, el cristianismo vivirá en su etapa planetaria una presencia más densa en algunas partes del mundo hoy consideradas periféricas.
Sólo tendrá un significado universal con dos condiciones.
La primera, si todas las iglesias se entienden cómo el movimiento de Jesús, se reconocen mutuamente como portadoras de su mensaje sin que ninguna de ellas pretenda reclamar exclusividad sino en diálogo con las religiones del mundo, valorándolas como caminos espirituales habitados y animados por el Espíritu. Sólo entonces habrá paz religiosa, una de las condiciones importantes para la paz política. Todas las iglesias y las religiones deben estar al servicio de la vida y de la justicia para los pobres y para el Gran Pobre que es el planeta Tierra, contra el cual el proceso industrial lleva a cabo una verdadera guerra total.
La segunda condición es que el cristianismo relativice sus instituciones de carácter occidental y se atreva a reinventarse partir de la vida y la práctica del Jesús histórico con su mensaje de un reino de justicia y de amor universal, en una total apertura a lo trascendente. Mantener el canon actual puede condenar al cristianismo a transformarse en una secta religiosa.
Según la mejor exégesis contemporánea, el proyecto original de Jesús se resume en el Padre Nuestro. En él se afirman las dos hambres del ser humano: el hambre de Dios y el hambre de pan. El Padre Nuestro enfatiza el impulso hacia lo Alto. Solamente uniendo el Padre Nuestro con el Pan Nuestro se puede decir Amén y sentirse en la tradición del Jesús histórico. Él puso en marcha un sueño, el Reino de Dios, cuya esencia se encuentra en los dos polos, en el Padre Nuestro y en el Pan Nuestro Pan Diario vividos en el espíritu de las bienaventuranzas.
Esto implica para el cristianismo la audacia de desoccidentalizarse desmachicizarse, despatriarcalizarse y organizarse en redes de comunidades que se acogen recíprocamente y se encarnan en las culturas locales y forman juntas el gran camino espiritual cristiano que se suma a los otros caminos espirituales y religiosos de la humanidad.
Realizados estos supuestos, en la actualidad se presentan a las iglesias y al cristianismo cuatro retos fundamentales.
El primero es salvaguardar la Casa Común y el sistema de vida amenazados por la crisis ecológica generalizada y el calentamiento global. No es imposible una catástrofe ecológico-social que diezmará la vida de gran parte de la humanidad. La pregunta ya no es qué futuro tendrá el cristianismo, sino cómo ayudará a asegurar el futuro de la vida y biocapacidad de la Madre Tierra. Ella no nos necesita. Nosotros sí la necesitamos.
El segundo reto es cómo mantener a la humanidad unida. Los niveles de acumulación de riqueza material en muy pocas manos (el 1% controla la mayoría de la riqueza del mundo) pueden dividir a la humanidad en dos partes: los que gozan de todos los beneficios de la tecnociencia y los condenados a la exclusión, sin esperanzas de vida o incluso siendo considerados subhumanos. Es importante afirmar que tenemos una sola Casa Común y que todos somos hermanos y hermanas, hijos e hijas de Dios.
El tercer desafío es la promoción de la cultura de la paz. Las guerras, el fundamentalismo político y la intolerancia frente a las diferencias culturales y religiosas pueden llevar a niveles de violencia de alto poder destructivo. Eventualmente pueden degenerar en guerras mortales con armas químicas, biológicas y nucleares.
El cuarto desafío se refiere a América Latina: la encarnación en las culturas indígenas y afroamericanas. Después de haber casi exterminado las grandes culturas originales y esclavizado a millones de africanos, es necesario trabajar para ayudarles a rehacerse biológicamente, a rescatar su sabiduría ancestral y a ver reconocidas sus religiones como formas de comunicación con Dios. Para la fe cristiana el reto consiste en animarles a hacer su síntesis con el fin de dar lugar a un cristianismo original, sincrético, africano-indígena-latino-brasilero.
La misión de las iglesias, de las religiones y de los caminos espirituales es alimentar la llama interior de la presencia de lo Sagrado y lo Divino (expresado en millares de nombres) en el corazón de cada persona.
El cristianismo, en la fase planetaria y unificada de la Tierra, posiblemente se constituirá en una inmensa red de comunidades, encarnadas en las diferentes culturas, dando testimonio de la alegría del Evangelio que promueve ya en este mundo una vida justa y solidaria, especialmente para los más marginados, que se completará en la culminación de la historia.
En la actualidad, nos corresponde a nosotros a vivir la comensabilidad entre todos, símbolo anticipador de la humanidad reconciliada, celebrando los buenos frutos de la Madre Tierra. ¿No era esta la metáfora de Jesús cuando hablaba del Reino de vida, de justicia y de amor?

lunes, 28 de noviembre de 2016

¿Ejecutivos o pastores?: el lucrativo negocio de las mega-iglesias en EEUU


Cada vez menos estadounidenses se declaran cristianos. Las comunidades católicas, protestantes y evangélicas han perdido terreno frente a quienes no se identifican con ninguna religión. Sin embargo, en las mega-iglesias ese declive parece un amaño estadístico, distante del fervor de los asistentes a esos templos y de sus carismáticos pastores.  
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Más de 40.000 personas asisten semanalmente a los servicios de Lakewood Church, en Houston, Texas (Amber Case - Flickr)
De acuerdo con la definición del Hartford Institute for Religion Reserch, “el término mega-iglesia por lo general se refiere a cualquier congregación cristiana protestante con una asistencia semanal promedio de 2.000 personas o más a sus servicios de culto”. El fenómeno se inició en la década de 1970 y ha tomado auge en los últimos años con la expansión del protestantismo evangélico, la única tendencia que ha resistido en cifras absolutas el repliegue religioso entre los norteamericanos.
Pero el crecimiento espectacular de estas congregaciones, muchas al margen de las denominaciones tradicionales, ha despertado también dudas sobre su funcionamiento. Las críticas se han dirigido en particular contra la gestión autoritaria de algunos líderes, cuya ambición personal se mezcla con la misión de las iglesias. Además, el manejo de las finanzas y los salarios de los predicadores también ha levantado suspicacias.

¿Ejecutivos o pastores?

Un pastor cristiano de una pequeña congregación recibe un salario anual en torno a los 28.000 dólares, según la National Association of Church Business Administration. La diferencia con respecto a ciertos líderes espirituales de mega-iglesias es impactante.
Joel Olsteen, que años atrás aceptaba 200.000 dólares al año de la Iglesia Lakewood, ahora vive de las multimillonarias ventas de sus libros. Reside en una mansión en Houston, valorada en 10,5 millones de dólares. Ed Young, de la también texana Fellowship Church, devenga un millón de dólares, además de otros miles en estipendios y la posibilidad de viajar en un jet privado de 8,4 millones de dólares. Otros acumulan cientos de miles de dólares en sueldos, aunque esta elite aún representa una minoría dentro de las iglesias estadounidenses.  
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El pastor Rick Warren es una de las relativas excepciones: entrega más del 90 por ciento de sus millonarios derechos de autor a obras de caridad (USAID - Flickr)
Los millones fluyen de las arcas repletas de la mega-iglesias. Una investigación de los editores de Online Christian Colleges revela que las 10 congregaciones más frecuentadas en Estados Unidos manejan presupuestos por encima de los 35 millones de dólares anuales. En declaraciones para una investigación del Hartford Institute, el administrador de la desaparecida Chapel Hill Harvester Church la describió como un negocio que funciona con el nombre de una iglesia. “Somos una iglesia que genera 10 millones de dólares al año y tenemos que operar como una empresa”, explicó.  
Esos ingresos fabulosos, que llegan a través de la venta de libros, material multimedia y donaciones, han transformado radicalmente la manera de transmitir los sermones. Las mega-iglesias más exitosas cuentan con equipamiento de audio y video de alta tecnología, instalaciones confortables para los feligreses, grandes estacionamientos, ofertas ajustadas a las diferentes edades, zonas recreativas y una localización privilegiada en áreas suburbanas de ciudades en plena expansión como Los Ángeles, Dallas, Atlanta, Houston, Phoenix y Seattle.  

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Un aporte al conocimiento de esta disciplina en el Día Mundial de La Filosofía.

LA FILOSOFIA COMO FORMA DE VIDA

Víctor Rey

Muchos piensan que la filosofía no sirve para nada y que, por extensión, las teorías están superadas por la realidad. Hoy mandan las tecnologías –dicen-; por lo tanto es la hora de la práctica. A continuación una propuesta para reivindicar la filosofía. La modernidad es hija de las tecnologías, se ha dicho. Y no les faltan razones, a quienes proponen la ‘muerte’ de la filosofía, en aras del bienestar que ofrece la nueva diosa de la sociedad –las tecnologías de información y comunicación- que han inundado todos nuestros escenarios. Y sin habernos dado cuenta ya estamos virtualmente –virtual y literalmente- atrapados por ella.
 • No hay técnica sin teoría El mundo se ha convertido en un espectáculo, advierte Vargas Llosa. Todo tiene que ser visto y oído al instante, por todas las personas, en cualquier lugar del orbe. Lo práctico, lo emotivo, lo lúdico, lo espectacular se han hecho entonces la regla, amplificadas por los medios de comunicación que avanzan imparables gracias a las nuevas tecnologías. Así, muchas personas –con razón o sin ella- proclaman a la técnica y las tecnologías, como si ellas fueran el único referente del progreso y del cambio. ¡Cuán errados están! Es que no hay técnica sin teoría. La técnica, en efecto, es el conocimiento aplicado, es el valor agregado o añadido; es el conjunto de herramientas, métodos, sistemas y procedimientos que hacen posible la elaboración de un producto o un servicio. En otras palabras, las diferentes técnicas y tecnologías serían inadmisibles sin el concurso de la filosofía que, supuestamente, según varios eruditos, se ha ‘licuado’ en beneficio del confort y la mercancía. Y la filosofía es la madre de todas las ciencias.
 • Filosofía es más que pensar ¿Qué es, entonces, la filosofía? Para responder a esta pregunta hay que acudir a los griegos, quienes generaron pensamiento crítico, crearon proposiciones lógicas y contribuyeron para que la vida sea entendida, practicada y ordenada a fines superiores. Y no estamos hablando de religión, sino de juicios que nos permiten reflexionar sobre ciertas interrogantes relacionadas con el ser, la felicidad, la vida y su sentido último. La Filosofía está reconocida como una ciencia y un arte. Ciencia cuyo valor más alto, según Aristóteles, es la sabiduría. En su escala, Aristóteles establece precisamente algunos pasos, desde lo más elemental e instintivo –los sentidos y percepciones-, pasando por la experiencia o empiria, la frónesis y el ámbito moral, la lógica o la ciencia del juicio verdadero y el episteme o ciencia, hasta desembocar en lo dicho: el sofos o la sabiduría. Y la Filosofía es arte, en tanto explica las armonías de la naturaleza, la estética y los cambios que se producen.
• Sócrates en escena Se sostiene que la tradición socrática se fundamenta en tres ejes inseparables, según Jules Evans, en el libro ‘Filosofía para la vida y otras situaciones peligrosas’: 1) Los seres humanos pueden conocerse a sí mismos. Podemos usar la razón para analizar nuestras creencias y valores inconscientes; 2) Los seres humanos pueden cambiarse a sí mismos. Podemos usar nuestra razón para cambiar nuestras creencias, lo cual cambiará nuestras emociones, ya que estas derivan de las creencias; y 3) Los seres humanos pueden crear conscientemente hábitos de pensamiento, sentimientos y acción’. Y una consecuencia obvia de los mencionados ejes es un cuarto, que motiva este artículo: ‘si seguimos la filosofía como forma de vida, podremos vivir con más plenitud’.
• Plenitud ¿Qué quiere decir esto? No es fácil una respuesta general, pero sí una aproximación, de acuerdo, claro está, a nuestra propia experiencia. La idea central es ‘conocerse a sí mismo’, como punto de partida. ‘Una vida sin examen no merece ser vivida’, dijo Sócrates. En segundo lugar, que el cambio no depende esencialmente de otros, sino de sí mismos, que se complementa con la siguiente reflexión: ‘Si no sabes quién eres y a dónde vas, serás lo que no quieres ser e irás a cualquier parte’, como sostiene Octavio Paz. Y en cuanto a la plenitud, ¿tenemos claro qué es lo pleno? ¿Aquello que nos ‘llena’ de felicidad? ¿Es el dinero? ¿O el afecto? ¿Su familia, sus hijos? ¿Tiene una meta como razón de vivir? ¿Quiere ser saludable, saber que está vivo, amar y ser amado? Hay, pues, muchas respuestas y nuevas preguntas: ¿Quién soy? ¿Qué hago? ¿Por qué soy el que soy? ¿Por qué vivo así? ¿Es que espero un milagro, un golpe de suerte o alguien que haga algo por mí? Pensar –de la mano de la filosofía- es el comienzo. Porque las soluciones están en usted mismo. Disculpen: ya me puse trascendental.

viernes, 11 de noviembre de 2016

DECLARACIÓN 
Otra fe y otra política son posibles para América Latina
América Latina se encuentra en una coyuntura caracterizada por las tensiones que emergen entre la necesidad de transformaciones políticas radicales, la atención a demandas urgentes en todos los ámbitos sociales y las luchas ideológicas que entran en juego para responder a estos procesos. Es en este contexto donde las iglesias cristianas –tanto católicas como evangélicas- han cobrado una significativa visibilidad como agentes centrales en la toma de posicionamientos y en los procesos de diálogo dentro del espacio público.
En este sentido, se ha instalado la idea de que dichas expresiones religiosas responden de manera homogénea a un conjunto de cosmovisiones, definidas como fundamentalistas, de derecha, conservadoras o tradicionalistas. Lamentablemente, estas etiquetas tienen mucha razón de ser. Mientras históricamente han guardado silencio frente a temas de tal relevancia social como son la pobreza, la violencia, la violación de derechos humanos, entre otras problemáticas que afectan al desarrollo de la región, sí lo han hecho para cuestionar leyes vinculadas a la igualdad de género, al aborto y la educación sexual, a través de discursos pseudo-teológicos y con un nivel preocupante de argumentación. Esta diferenciación pone en evidencia las prioridades y los elementos centrales en la agenda social de un sector mayoritario de iglesias cristianas.
Quienes suscribimos a esta declaración representamos un conjunto de organizaciones religiosas que no se identifica con esta visión, y afirmamos contundentemente que otra fe y otra política son posibles para América Latina, a partir de una propuesta radicalmente distinta. Sostenemos que como cristianos y cristianas podemos ser coherentes con nuestra creencia pero desde un compromiso socio-político distinto, a favor de la justicia, la inclusión, la equidad y la igualdad.
De aquí, declaramos que:
  1. El cristianismo, así como toda expresión religiosa, no puede ser definido como un cuerpo homogéneo de creencias sino debe ser comprendido como un marco donde entran en tensión diversas interpretaciones que dan cuenta de la pluralidad de experiencias y posicionamientos ideológicos de quienes suscriben a ella. En esta dirección, nadie puede adjudicarse de modo absoluto y clausurado una interpretación del texto bíblico, una definición de lo propiamente cristiano o un modo de vivir la espiritualidad, menos aún con el objetivo de legitimar un posicionamiento político particular.
  1. Cualquier voz –sea religiosa o de otro tipo de expresión- no puede adentrarse al diálogo público planteando que su especificidad identitaria cuenta con un estatus de superioridad frente a otras, menos aún en términos religiosos. Este tipo de discurso imprime un inconcebible y reprochable punto de partida teológico que vulnera el acercamiento al Otro como principio fundamental para la facilitación de un espacio de diálogo democrático.
  1. Es posible, y hasta un deber, apoyar los diversos procesos de ampliación de derechos, de lucha por la inclusión y de reclamo por el respeto de los derechos humanos -entre otros elementos que forman parte de una agenda política crítica y democrática- desde un cristianismo que prioriza la pluralidad frente a la clausura dogmática, la inclusión frente a la pertenencia institucional y el amor radical frente a la violencia que genera la absolutización de una particularidad.
  1. Las experiencias de espiritualidad, las comunidades religiosas y los discursos teológicos constituyen espacios y procesos de suma importancia para la cimentación de nuevos imaginarios y prácticas socio-políticas, desde una perspectiva democrática, inclusiva y justa. Por ello, instamos a diversos agentes sociales, cuerpos políticos y a la opinión pública en general a indagar en torno a otras experiencias, otras prácticas y otros discursos religiosos dentro del cristianismo, que se presentan heterodoxos y desde los “márgenes” de las prácticas oficiales o tradicionales, en pos de conocer y reflexionar en torno a un innumerable conjunto de vivencias alternativas que pueden ser incluidas como un aporte fundamental a la construcción de procesos democráticos.
Adhieren a esta declaración:
  • Grupo de Estudios Multidisciplinarios sobre Religión e Incidencia Pública (Argentina)
  • Federación Universal de Movimientos Estudiantiles Cristianos en América Latina y el Caribe (FUMEC ALC)
  • Novos Diálogos (Brasil)
  • Universidad Bíblica Latinoamericana (Costa Rica)
  • Centro Ecuménico Diego de Medellín (Chile)
  • Comunidad Cristiana Mesoamericana (CCM San Salvador)
  • Rede FALE (Brasil)
  • Fraternidad Teológica Latinoamericana (FTL)
  • Comunidad Teológica de México (México)
  • Comunidad Pentecostal Dimensión de Fe (Argentina)
  • Comunidad de Educación Teológica Ecuménica Latino Americana y Caribeña (CETELA)
  • Projeto Rosa Leão (Brasil)
  • Movimiento de Estudiantes Cristianos de Chile (Chile)
  • Red Universitaria Distrito Central Asambleas de Dios (Colombia)
  • Centro Latinoamericano Ecuménico de Educación y Cultura Ambiental (CLADECA)
  • Comunidad de Reflexión y Espiritualidad Ecuménica (Chile)
  • Centro de Estudios del Consejo de Iglesias de Cuba (CECIC)
  • Coalición Regional AL/C de Organizaciones Basadas en la Fe para la Justicia Climática y el Desarrollo Sostenible (Costa Rica)
  • Servicio de Estudios de la Realidad (Chile)
  • Centro Oscar Arnulfo Romero (Cuba)
  • Red Interreligiosa Latinoamericana de Educación por la Paz (RILEP)
  • Coalición Ecuménica por el Cuidado de la Creación (CECC)
  • Centro de Estudios Cultura Ciudadana (Chile)
  • Consejo Cristiano Ecuménico de Guatemala (CCEG Guatemala)
RUBEN BLADES: SIEMBRA, CAMINANDO, ADIOS Y GRACIAS
Víctor Rey
Cuando en 1988 estaba estudiando Ciencias Sociales en ILADES (Instituto Latinoamericano de Desarrollo y Estudios Sociales), antecedente de lo que es hoy la Universidad Alberto Hurtado, una compañera de curso me regalo un cassette de Rubén Blades junto a Willie Colón. El nombre: “Siembra”.  Este fue mi primer encuentro con la salsa. Ahí supe que a este tipo de salsa la llamaban “salsa intelectual”.   Con el tiempo supe que fue uno de los discos más vendido y ayudó a renovar este tipo de música.  Realmente me encantó y descubrí las riquezas de las letras y de alguna manera deje mis prejuicios sobre esta música.  Más adelante cuando me encontraba en Bélgica estudiando Comunicación Social este cassette con otros que lleve me acompañaron y me traían los sones de la música de latinoamericana.  Con mi hija que en esos tiempos era una niña, ensayábamos algunos pases de salsa y nos divertíamos mucho.  Luego conocí su producción posterior y realmente he dado gracias por la riqueza de su música y sus letras que han aportado para tener más justicia, paz, alegría, esperanza y verdad en América Latina.  Especialmente su álbum: “Buscando América”.  Donde los temas. Decisiones, Desapariciones, Buscando América, El Padre Antonio y el monaguillo Andrés, Todos vuelven,  Caminos verdes y GDBD, en muchas partes fueron prohibidos como fue el caso de Chile, cuando vivíamos en dictadura.
He visitado varias veces la Ciudad de Panamá y desde la primera vez que me mostraron la casa de Rubén Blades en el casco antiguo de esa hermosa ciudad toco el timbre o llamo a la puerta.  Una vez me dijeron que el sr. Rubén Blades no estaba, que estaba de viaje.  Espero en la próxima tener la posibilidad de encontrarlo.
El sábado 29 de octubre se presentó en Chile, en el Movistar Arena del Parque O´Higgins de Santiago.  Era parte de su último concierto de despedida. Su concierto se tituló: “Caminando, Adiós y Gracias.”  Con unos amigos del CREE, (Comunidad de Reflexión de Espiritualidad Ecuménica), asistimos a este concierto que fue casi un acto religioso.  Me llamo la atención la cantidad de gente que llegó y también la diversidad intercultural, que con su bandera y gritos se hicieron notar. 
 “No es el final, al contrario, es el inicio de otra dirección para mí y creo que el público lo entenderá mejor musicalmente, cuando aparezcan las nuevas producciones en las cuáles estoy trabajando”, dijo Blades en un momento de su concierto.
Por ahora se imagina un futuro igual de brillante que la trayectoria que le precede y está planeando un álbum de boleros con el grupo costarricense Editus.
La lista de sueños, planes y proyectos musicales es larga y es por eso que Blades insiste que esta gira no marca el final de una historia si no de un capítulo, un capítulo muy feliz y por el cual dice no tener las palabras suficientes para expresar su agradecimiento al público.
Aún así durante su carrera, que ha abarcado más de cuatro décadas, no todo ha sido felicidad y momentos dulces. La controversia también ha tenido un lugar especial en diferentes épocas de su vida.
El compositor de canciones tan famosas como Maestra Vida y Pedro Navaja ha alzado su voz en varias ocasiones para discutir temas políticos, ha escrito canciones con mensajes de índole social y político tal como Tiburón y hasta sirvió a su país como ministro de Turismo durante el gobierno de Martín Torrijos (2004-2009). En el 1994 se postuló para la presidencia de su país y a pesar de no haber ganado se rumora que se postulará nuevamente en el 2019.
Pero Blades, que también es licenciado en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad de Panamá, y se graduó de la prestigiosa Universidad Harvard con un título en leyes internacionales, nunca ha permitido que la polémica lo afecte.
 “La figura pública siempre estará expuesta a críticas y calumnias. En mi tiempo, criticar dictaduras civiles o militares y los errores en la política de los Estados Unidos me causó dificultades, especialmente en ciertos lugares como la Florida”.
Y a pesar de que recuerda una época cuando fue “prohibido en Miami y en la Habana” dice estar feliz, en paz, sin odio a nadie, sin envidia, con Dios, con todos los que lo conocen y lo quieren y con el corazón rebosante con agradecimiento.
“Se que he tenido más suerte que muchos y que debo recordarlo y agradecerlo y es lo que me sobra”, dijo Blades reflexionando sobre la fecha de lanzamiento de su primer álbum, el año 1969.
“La música popular narra la vida de la urbe, de la gente que la habita, esa fue mi dirección desde mis inicios y siempre traté de contar las historias de todos y para todos, soy un periodista, un cronista como una vez dijera el Gabo (Gabriel García Márquez), trato de escribir con honestidad sobre cosas que otros soslayan y desde la esquina comenté sobre la ciudad, el país y el mundo”.
Rubén Blades tiene 68 años y buena salud.  Así que tendremos “salsa intelectual” por mucho tiempo y quizás tendremos un presidente poeta, salsero, culto y comprometido con las grandes causas de la Humanidad en Panamá y América Latina.  Enhorabuena y afortunado el pueblo de Panamá.  Y como dice una de sus canciones: “Con fe, siembra y siembra y tu verás, con mucha conciencia.”, “Usa la conciencia para construir un mundo mejor”.

martes, 8 de noviembre de 2016

LA LEY ANTIDISCRIMINACION Y LOS EVANGELICOS EN CHILE

Víctor Rey

El martes 8 de noviembre del 2011 quedará marcado en la historia de Chile como el día donde se avanzó para hacer un país más libre, tolerante y respetuoso, ese día se aprobó la Ley Antidiscriminación.  De esto ya han pasado cinco años. Esta ley adoptó con el tiempo el nombre de Ley Zamudio, en honor al joven asesinado por otros jóvenes neonazis y  homofóbicos.  La aprobación en el Senado de la ley contra la discriminación es un importante hito para la sociedad chilena.  La mayoría que aprobó el proyecto demuestra que se puede avanzar hacia un país más inclusivo en que se respete a todos y a todas.  Ese día estuve presente en las discusiones que se dieron en el Senado con mi hijo y creo que es una de mis acciones con la cual más orgulloso me siento de participar, ya que está ley ha ayudado a que en Chile no se discrimine a nadie por raza, color de su piel, creencias, orientación sexual, nacionalidad, ideología, discapacidad, etc.  Esta ley finalmente fue promulgada el 12 de julio del 2012.
Nuestra historia tiene muchas muestras en las que se ha avanzado para superar discriminaciones odiosas. Esto lo podemos comprobar revisando el comienzo de nuestra vida independiente, Chile dio el ejemplo terminando con la esclavitud.  Durante los siglos XIX y XX en el Congreso Nacional se produjeron debates  que recogió la historia  que culminaron en la aprobación de leyes que terminaron con diversas formas de discriminación.
En este camino, las religiones han tenido un rol relevante, puesto que en un principio nuestro Estado se declaraba católico y discriminaba a otros grupos religiosos.  En el siglo XIX se dio una batalla de ideas para establecer los cementerios laicos y el matrimonio laico.
Las iglesias evangélicas han tenido históricamente el respeto de los sectores más avanzados en su lucha por la libertad de cultos.  También es digno de recordar la separación Iglesia y Estado que consagró la Constitución del año 1925.  Recientemente durante los gobiernos de la Concertación se aprobó una ley de cultos que les reconoció igualdad de derechos y en otra  se estableció el 31 de octubre como el Día nacional de la Iglesias Evangélicas.
En 1935 se aprobó el derecho a voto para las mujeres en las elecciones municipales y recién en 1949 se les permitió votar en las elecciones presidenciales y parlamentarias.  En esa ocasión también hubo quiénes se opusieron teniendo posiciones que hoy nadie defendería.  Ese logro de las mujeres y de la sociedad chilena, sin embargo, no ha terminado con la discriminación por género. 
También se ha luchado contra la discriminación política, que tuvo su expresión más brutal durante la dictadura militar del General Pinochet.  Se logró eliminar el artículo octavo de la constitución que discriminaba  a formas de pensamiento.  Queda en la conciencia  de que el respeto a las particularidades de cada chilena y chileno redundaría en un mayor  bienestar para las personas y en una inestimable contribución al bien común.  Este ideal se halla expresado en el artículo primero de nuestra constitución –todos nacemos libres e iguales en dignidad y derechos-, en la defensa de las libertades fundamentales, en el gran número de tratados, declaraciones e instrumentos internacionales que Chile ha suscrito en este sentido.
Pero este ideal está lejos de volverse realidad.  En Chile se discrimina en todas las áreas de la vida ciudadana por una larga lista de razones: desde el sexo hasta el origen social, desde el credo hasta la identidad de género, pasando por la orientación sexual, el lugar de procedencia y tantos otros motivos.  Chile es hoy un país más discriminador que pluralista, un país donde todavía imperan las supremacías culturales del pasado.  Se ha avanzado en ciertas áreas, pero estos esfuerzos son insuficientes a la luz de los informes de derechos humanos que realizan anualmente diversas instituciones, informes que dejan a Chile en un pobre lugar respecto de otros países.
En este proceso, se ha vivido en estos días un nuevo capítulo: la aprobación en el Senado de la ley antidiscriminación.  El establecimiento de un procedimiento judicial para denunciar la discriminación es un logro para toda nuestra sociedad.  Desgraciadamente algunas personas que representan a iglesias evangélicas, iglesias que han sido históricamente discriminadas por su opción religiosa se han manifestado en contra de esta legislación reclamando por el artículo que alude a la orientación sexual e identidad de género.
Con dolor y tristeza hemos visto en estos días el triste espectáculo  que han ofrecido algunos sectores evangélicos fundamentalistas en relación a este proyecto de ley.  En especial por los reiterados y concertados ataques homofóbicos verbales y escritos.  Dolor por el enfoque basado en una interpretación literalista y legalista de la Biblia, abiertamente discriminadora y falta de amor y compasión.
Son lamentables las muestras de intolerancia de un sector de la sociedad chilena que justamente ha sido uno de los más discriminados por muchos y ahora los discriminados de antes se han vuelto los nuevos discriminadores, pero afortunadamente el Senado ha entendido mayoritariamente que debe legislar para todos quienes habitan Chile sean respetados en su condición humana.
Esta ley no constituye una amenaza ni para el matrimonio ni para la familia.  La ley no establece la igualdad absoluta.  Simplemente define la discriminación. Ya que todos los seres humanos tienen dignidad y no valen por su aspecto físico, su origen familiar, creencia religiosa, su etnia, su orientación sexual, su vocación y su conducta. Prohibir la discriminación no es imponer la igualdad absoluta.  Se trata de establecer diferencias pero en base al desempeño, no en base a la orientación sexual, la etnia o el origen.  El acuerdo de vida en pareja es una alternativa de vida a una realidad social y se busca soluciones y regulaciones a una realidad de hecho, que no podemos tapar e ignorar con amenazas y acusaciones.
Considero que las muestras de fundamentalismo, integrismo, fanatismo e intolerancia que hemos visto por parte de algunas iglesias, es producto de la gran crisis que están viviendo estas instituciones que hace urgente hacer un alto en el camino y pensar la misión y la identidad de esas iglesias.  También de hacer una reflexión seria sobre el contexto y la cultura a la luz de la Biblia y en diálogo con la realidad redefinir la misión que deben tener estas expresiones religiosas en esta cultura para ser sal y luz y fermento en la sociedad, donde tantas personas buscan una respuesta para darle sentido a sus existencias en un mundo que  es plural y diverso.  Si los evangélicos no son capaces de enfrentar este desafío seguirán siendo parte de esta sociedad, pero como grupos de religiosos sectarios, viviendo en ghettos, sin ser un aporte y menos entregando buenas noticias.  Considero que la ignorancia y la falta de información son dos elementos que no permiten el crecimiento y la influencia que de los evangélicos en la sociedad chilena, hacen que su rol se cada día menos significativo y menos pertinente.
La aprobación de esta ley es una buena noticia para la sociedad chilena y también para las iglesias y otras expresiones religiosas y espirituales, porque esta ley no está pensada solo en minorías, sino en todos los habitantes de Chile que merecen respeto, y entre ellos están las iglesias evangélicas.

viernes, 4 de noviembre de 2016

UNA ESPIRITUALIDAD PARA EL SIGLO XXI

 Víctor Rey 

En el mes de septiembre pasado participé en el aniversario 40° de la Fundación Kairós en Buenos Aires, Argentina.  En ese encuentro que convocó a unas 70 personas, se conversaron los desafíos contemporáneos a la misión cristiana.  Según los organizadores uno de los temas más votado como desafío fue: “Una espiritualidad para el siglo XXI”.  La dinámica para abordar el tema me pareció muy buena.  Nos distribuyeron por grupos etáreos y nos asignaron dos preguntas:
1.-¿Qué entendemos por espiritualidad? y 
2.-¿Cómo debería ser la espiritualidad para este tiempo?

No hubo ningún “gurú” que abordó el tema y dio su receta.  Las conclusiones fueron elaboradas por los grupos.   Aquí presento mi personal reflexión sobre el tema y doy gracias por enriquecer mi reflexión con las voces que se expresaron en ese evento.

En su sentido originario espíritu, de donde viene la palabra espiritualidad, es la cualidad de todo ser que respira. Por lo tanto es todo ser que vive, como el ser humano, el animal y la planta. Pero no sólo eso, la Tierra entera y todo el universo son vivenciados como portadores de espíritu,porque de ellos viene la vida, proporcionan todos los elementos para la vida y mantienen el movimiento creador y organizador.

ESPIRITUALIDAD es la actitud que pone la vida en el centro, que defiende y promueve la vida contra todos los mecanismos de disminución, estancamiento y muerte. En este sentido lo opuesto al espíritu no es cuerpo, sino muerte, tomada en su sentido amplio de muerte biológica, social y existencial. 

ALIMENTAR LA ESPIRITUALIDAD
Alimentar la espiritualidad significa estar abierto a todo lo que es portador de vida, cultivar el espacio de experiencia interior a partir del cual todas las cosas se ligan y se religan, superar los compartimentos estancos, captar la totalidad y vivenciar las realidades como valores, evocaciones y símbolos de una dimensión más profunda. El hombre/mujer espiritual es aquel que siempre p e r c i be el otro lado de la realidad, capaz de captar la profundidad que se revela y vela en todas las cosas, y que consigue entrever la relación de todo con la Última Realidad.


La espiritualidad parte no del poder, ni de la acumulación, ni del interés, ni de la razón instrumental;arranca de la razón emocional, sacramental y simbólica. Nace de la gratuidad del mundo, de la relación inclusiva, de la conmoción profunda, del movimiento de comunión que todas las cosas mantienen entre sí, de la percepción del gran organismo cósmico empapado de huellas y señales de una Realidad más alta y más última.

Hoy en día sólo llegamos a este estadio mediante una crítica severa del paradigma de la modernidad, asentado en la razón analítica al servicio de la voluntad de poder sobre los o t r o s y sobre la naturaleza.

Necesitamos superarlo e incorporarlo en una totalidad mayor. La crisis ecológica revela la crisis de sentido fundamental de nuestro sistema de vida, de nuestro modo de sociedad y de desarrollo.No podemos seguir apoyándonos en el poder como dominio y en la voracidad irresponsable de la naturaleza y de las personas. No podemos seguir pretendiendo estar por encima de las cosas del universo, sino al lado de ellas y a favor de ellas.

 El desarrollo debe ser con la naturaleza y no contra la naturaleza. Lo que actualmente debe ser mundializado no es tanto el capital, el mercado, la ciencia y la técnica; lo que fundamentalmente debe ser más mundializado es la solidaridad con todos los seres empezando por los más afectados, la valorización ardiente de la vida en todas sus formas, la participación como respuesta a la llamada de cada ser humano y a la propia dinámica del universo, la veneración de la naturaleza de la que somos parte, y parte responsable. A partir de esta densidad de ser, podemos y debemos asimilar la ciencia y la técnica como formas de garantizar el tener, de mantener o rehacer los equilibrios ecológicos, y de satisfacer equitativamente nuestras necesidades de forma suficiente.

La ecología ahora está en el centro de las discusiones y de las preocupaciones. De un discurso regional, como subcapítulo de la biología, ha pasado a ser actualmente un discurso universal, tal vez el de mayor fuerza movilizadora del tercer milenio. El actual estado del mundo (polución del aire, contaminación de la tierra, pobreza de dos terceras partes de la humanidad, etc.) revela el estado de la psique humana.

 Estamos enfermos por dentro. Así como existe una ecología exterior (los ecosistemas en equilibrio o en desequilibrio), también existe una ecología interior. El universo no está únicamente fuera de nosotros, con su autonomía, está también dentro de nosotros. Las violencias y las agresiones al medio ambiente lanzan raíces profundas en estructurasmentales que poseen su ancestralidad y genealogía en nuestro interior.Todas las cosas están dentro de nosotros como imágenes, símbolos y valores: el sol, el agua, el camino, las plantas, los minerales viven en nosotros como figuras cargadas de emoción y como arquetipos. 

Las experiencias benéficas que la psique humana ha vivido en su larga historia, en contacto con la naturaleza y también con el propio cuerpo, con las más diversas pasiones, con los otros como masculino y femenino, padre y madre, hermanos y hermanas, dejan marcas en el inconsciente colectivo y en la percepción de cada persona.
La cultura del capital imperante hoy en el mundo, ha elaborado métodos propios de construcción colectiva de la subjetividad humana. En realidad los sistemas, también los religiosos e ideológicos,solamente se mantienen porque consiguen penetrar la mente de las personas y construirlas por dentro.El sistema del capital y del mercado ha conseguido penetrar todos los poros de la subjetividad personal y colectiva, determinando el modo de vivir y de elaborar las emociones, la forma de relacionarse con los otros, con el amor y la amistad, con la vida y con la muerte. Así se divulga subjetivamente que la vida no tiene sentido si no está dotada de símbolos de posesión y de status, como un cierto nivel de consumo,de bienes, de aparatos electrónicos, de coches, de algunos objetos de arte, de vivienda en sitios deprestigio. Así la sexualidad viene proyectada como simple descarga de tensión emocional a través del intercambio genital. Se oculta el verdadero carácter de la sexualidad, cuyo lugar no es sólo la cama, sino toda la existencia humana como potencialidad de ternura, de encuentro y de erotización de la relación hombre/mujer.Otras veces se da satisfacción a las necesidades humanas ligadas al tener y al subsistir; enfatizando el instinto de posesión, la acumulación de bienes materiales y el trabajo solamente como producción de riqueza. Por otra parte la ecología integral procura desarrollar la capacidad de convivencia y de escucha del mensaje que todos los seres lanzan con su presencia y de reforzar la potencialidad de encantarse con el universo, con su complejidad,majestad, grandeza. Busca animar las energías positivas del ser humano para enfrentar con éxito el peso de la existencia y las contradicciones de nuestra cultura dualista, materialista, machista y consumista.
 La ecología integral procura habituar al ser humano a esta visión integral y holística. El holismo no es la suma de las partes sino captar la totalidad orgánica, una y diversa en sus partes, articuladas siempre entre sí dentro de la totalidad y constituyendo esa totalidad.Esta cosmovisión despierta en el ser humano la conciencia de su misión dentro de esa inmensa totalidad. Él es un ser que puede captar todas esas dimensiones, alegrarse con ellas, alabar y agradecer ala Inteligencia que ordena todo y al Amor que mueve todo, sentirse un ser ético, responsable por la parte del universo que le cabe habitar, la Tierra.Somos corresponsables del destino de nuestro planeta, de nuestra biosfera, de nuestro equilibrio social y planetario.Esta visión exige una nueva civilización y un nuevo tipo de religión, capaz de re-ligar Dios y mundo,mundo y ser humano, ser humano y espiritualidad del cosmos.
El cristianismo está llamado a profundizar la dimensión cósmica siempre presente en su fe. Dios está en todo y todo está en Dios (panenteísmo, que no es lo mismo que panteísmo, que afirma equivocadamente que todo es indiferentemente Dios). La encarnación del Hijo implica asumir la materia e insertarse en el proceso cósmico. La manifestación del Espíritu Santo se revela como energía universal que hace de la creación su templo y su lugar privilegiado de acción. Si el universo es una intrincadísima red de relaciones, donde, todo tiene que ver con todo en todos los momentos y lugares, entonces la forma como los cristianos llaman a Dios, Santísima Trinidad, constituye el prototipo de ese juego de relaciones. La Trinidad no es un enigma matemático. Significa entender el misterio último como una inter-relación absoluta de tres divinas Personas, que emergen siempre simultáneamente en un juego de interrelaciones hacia dentro y hacia fuera sin fin y eterno.
Según esta visión verdaderamente holística y globalizante comprendemos mejor el ambiente y la manera de tratarlo con respeto. Entendemos las dimensiones de la sociedad que debe ser sostenible y ser expresión de con vivialidad entre los humanos y de todos los seres entre sí.  Nos damos cuenta de la necesidad de superar nuestro antropocentrismo a favor del cosmocentrismo y de cultivar una intensa vida espiritual al descubrir la fuerza de la naturaleza dentro de nosotros y la presencia de las energías espirituales que están en nosotros y que actúan desde el principio en la formación del universo.  Y, finalmente, captamos la importancia de integrar todo, de lanzar puentes hacia todas partes y de entender el universo, la Tierra y a cada uno de nosotros como un nudo de relaciones orientado hacia todas las direcciones.

Para llegar a la raíz de nuestros males, y también a su remedio, necesitamos una nueva cosmología espiritual, es decir, una reflexión que vea el planeta como un gran sacramento de Dios, como el templo del Espíritu, el espacio de la creatividad responsable del ser humano, la morada de todos los seres creados en el Amor, etimológicamente, ecología tiene que ver con morada. Cuidar de ella, repararla y adaptarla a eventuales nuevas amenazas, ampliarla para que albergue nuevos seres culturales y naturales es su tarea y su misión.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

La vida como imperativo cósmico

Leonardo Boff

Durante siglos los científicos han intentado explicar el universo por medio de leyes físicas, expresadas mediante ecuaciones matemáticas. El universo era representado como una inmensa máquina que funcionaba siempre de forma estable. La vida y la conciencia no tenían lugar en ese paradigma. Eran asunto de las religiones.
Pero todo cambió desde los años 20 del siglo pasado, cuando el astrónomo Hubble probó que el estado natural del universo no es la estabilidad sino el cambio. Comenzó a expandirse a partir de la explosión de un punto extremadamente pequeño pero inmensamente caliente y repleto de virtualidades: el big bang. A continuación se formaron los cuarks y los leptones, las partículas más elementales que, una vez combinadas, dieron origen a los protones y neutrones, base de los átomos. Y a partir de ellos, todas las cosas.
Expansión, auto-organización, complejización y emergencia de órdenes cada vez más sofisticados son características del Universo. ¿Y la vida?
No sabemos cómo surgió. Lo que podemos decir es que la Tierra y todo el Universo trabajaron miles de millones de años para crear las condiciones de nacimiento de esta bellísima criatura que es la vida. Es frágil porque fácilmente puede enfermar y morir. Pero es también fuerte, porque hasta hoy nada, ni los volcanes, ni los terremotos, ni los meteoros, ni las destrucciones en masa de eras pasadas, consiguieron extinguirla totalmente.
Para que surgiese la vida fue necesario que el Universo fuera dotado de tres cualidades: orden, proveniente del caos, complejidad, oriunda de seres simples e información, originada por las conexiones de todos con todos. Pero faltaba todavía un dato: la creación de los ladrillitos con los cuales se construye la casa de la vida. Esos ladrillitos fueron forjados dentro del corazón de las grandes estrellas rojas que ardieron durante varios miles de millones de años. Son los ácidos químicos y demás elementos que permiten todas las combinaciones y todas las transformaciones. Así, no hay vida sin que haya presencia de carbono, de hidrógeno, de oxígeno, de nitrógeno, de hierro, de fósforo y de los 92 elementos de la escala periódica de Mendeléiev.
Cuando estos varios elementos se unen, forman lo que llamamos una molécula, la menor porción de materia viva. La unión con otras moléculas creó los organismos y los órganos que forman los seres vivos, desde las bacterias a los seres humanos.
Fue mérito de Ilya Prigogine, premio Nobel de química de 1977, haber mostrado que la vida resulta de la dinámica de la auto-organización intrínseca del propio universo. Reveló también que existe una fábrica que produce continuamente la vida. El motor central de esta fábrica de la vida está formado por un conjunto de 20 aminoácidos y 4 bases nitrogenadas.
Los aminoácidos son un conglomerado de ácidos que combinados permiten que surja la vida. Se componen de cuatro bases de nitrógeno que funcionan como una especie de cuatro tipos de cemento que unen los ladrillitos formando casas, las más diversificadas. Es la biodiversidad.
Tenemos, por tanto, el mismo código genético de base creando la unidad sagrada de la vida, desde los micro-organismos hasta los seres humanos. Todos somos, de hecho, primos y primas, hermanos y hermanas, como afirma el Papa en su encíclica sobre la ecología integral (n. 92) porque estamos formados con los mismos 20 aminoácidos y las 4 bases nitrogenadas (adenina, timina, guanina y citosina).
Pero faltaba una cuna que acogiese la vida: la atmósfera y la biosfera con todos los elementos esenciales para la vida: el carbono, el oxígeno, el metano, el ácido sulfúrico, el nitrógeno y otros.
Dadas estas condiciones previas, hace 3,8 mil millones de años sucedió algo portentoso. Posiblemente del mar o de un pantano primitivo donde burbujeaban todos los elementos como una especie de sopa, de repente, bajo la acción de un gran rayo relampagueante venido del cielo, irrumpió la vida.
Misteriosamente ella está ahí desde hace 3,8 mil millones de años: en el minúsculo planeta Tierra, en un sistema solar de quinta magnitud, en un rincón de nuestra galaxia, a 29 mil años luz del centro de ella, sucedió el hecho más singular de la evolución: la irrupción de la vida. Ella es la madre originaria de todos los vivientes, la Eva verdadera. De ella descienden todos los demás seres vivos, también nosotros los humanos, un subcapítulo del capítulo de la vida: nuestra vida consciente.
Finalmente, me atrevo a decir con el biólogo, también premio Nobel, Christian de Duve y con el cosmólogo Brian Swimme, que el Universo sería incompleto sin la vida. Siempre que se alcanza un cierto nivel de complejidad, la vida surge como un imperativo cósmico, en cualquier parte del Universo.
Debemos superar la idea común de que el universo es una cosa meramente física y muerta, con unas pizcas de vida para completar el cuadro. Esa es una comprensión pobre y falsa. El universo parece estar lleno de vida y para eso existe, como la cuna acogedora de la vida, especialmente de la nuestra.      

jueves, 27 de octubre de 2016

JESÚS NO TRATÓ A LA ESCRITURA COMO INFALIBLE, NI NOSOTROS DEBERÍAMOS

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Desde hace varios años, Brian McLaren ha estado desafiando a los evangélicos con “Una Nueva Clase de Cristianismo”. En conversación con Andrew Wilson, explica por qué no debemos hacer un ídolo de la Biblia.
Al inicio de 2014 escribí que este año sería “el año de la Biblia”, con lo cual me refería a que un honesto e importante debate acerca de la Biblia haría su camino desde los escenarios académicos a los sectores populares.
Adonde quiera que voy, la gente quiere hablar de la Biblia: de cómo la interpretamos, de cómo está siendo abusada y de cómo necesitamos una mejor manera para la lectura y la predicación de la misma.
También supe que gente como Steve Chalke, Paula Gooder y Rob Bell estaban entre aquellos que hacían importantes charlas, blogueos y escritos sobre Biblia, y esperaba que mi propio libro, We Make the Road by Walking (Hacemos el Camino al Andar), se sumaría a la conversación.
LA DESVENTAJA DE LA INFALIBILIDAD
Cuando hablo sobre el tema de la infalibilidad, a menudo digo que era necesario en la era moderna que una máxima autoridad afirmase que nunca se equivoca. Como era de esperar, en la era moderna los protestantes afirmaron a una Biblia infalible y los católicos afirmaron a un Papa infalible.
Pero en la era postmoderna, las afirmaciones de inerrancia e infalibilidad son una desventaja. En las consecuencias del colonialismo, la explotación del medio ambiente, el Holocausto, la esclavitud, el apartheid y otras hazañas de los últimos siglos, hemos visto a dónde lleva la confianza excesiva.
Protestantes conservadores y católicos erróneamente doblan la apuesta de la infalibilidad o inerrancia ―ya sea de la Biblia o el Papa― porque temen que si abandonan la confianza absoluta se quedarán sin confianza en lo absoluto.
LA ESCRITURA COMO UNA CONVERSACIÓN
Mientras tanto, muchos de nosotros estamos explorando otro camino. Buscamos no una absoluta e incorregible confianza, sino una confianza adecuada nacida de ser enseñable y del hambre y la sed de la justicia y la verdad. Esta confianza se encuentra en la Biblia, no leída como un texto inerrante o errante, sino como una poderosa narrativa de aprendizaje y crecimiento. Queremos algo más grande que la infalibilidad; queremos corregibilidad, algo que sea capaz de ser corregido.
Basándose en el trabajo pionero de Walter Brueggemann, René Girard y Kwame Bediako, entre otros, una nueva generación está aprendiendo una nueva manera de leer la Biblia. A diferencia de los liberales de antaño que se dedicaron a la búsqueda de “contradicciones” en la Biblia, y a diferencia de los fundamentalistas que se dedicaron a tratar de explicar esas “contradicciones”, estos lectores de la Biblia ven una serie de argumentos sólidos entre las muchas voces de las Escrituras. Sus declaraciones y contradeclaraciones no son contradicciones; son conversaciones. Sabiduría surge de las conversaciones que se desarrollan durante muchas generaciones.
Una de las grandes ventajas de este enfoque de la Biblia es que eleva a Jesús. Jesús no está sumergido en el texto meramente como una voz entre muchas; una voz que no tiene más autoridad que, por ejemplo, los textos de Levítico o Deuteronomio. En este enfoque, Jesús emerge como la última palabra de Dios al que apuntan todas las escrituras. Como leemos en Juan y Colosenses, el Dios invisible se hace visible, no en palabras en una página, sino en un hombre en una cruz: La palabra hecha carne.
JESÚS, EL RADICAL ERUDITO DE LA BIBLIA
Como resultado, Jesús no sólo nos salva del pecado; nos salva de una dañina manera de leer las Escrituras. Se inserta en las discusiones en curso entre su gente, discierne la intención de Dios en sus trayectorias y extiende la conversación hacia el futuro, a menudo transformándolas en nuevas direcciones. Cuando dice: “Oísteis que fue dicho… pero yo os digo” en Mateo 5:21-22, y cuando desafía las tradicionales restricciones del Sabbath en Lucas 14, desafía las ideas tradicionales de la Biblia e introduce lo que se podría llamar “un nuevo principio hermenéutico”: a saber, la compasión.
Las interpretaciones que carecen de compasión humana básica, él sugiere que, son interpretaciones erróneas. Él no está simplemente retocando la comprensión convencional, la está corrigiendo.
Pablo no es menos audaz al seguir el enfoque de Jesús de las Escrituras. Cuando dice en Gálatas 5:6 que “En Cristo Jesús de nada vale estar o no estar circuncidados; lo que vale es la fe que actúa mediante el amor”, no está retocando leyes de Levítico, donde la circuncisión es absolutamente importante. Él está corrigiéndolas.
Jesús y Pablo modelan una nueva manera ―una manera cristiana― de acercarse a las Escrituras. Nuestros primeros 2000 años de historia cristiana nos han visto conducirnos con timidez en cuanto a realmente seguir ese camino. Parecemos haber preferido “la justicia de los escribas y fariseos”, a pesar de que Jesús nos llamó a superar su enfoque.
JESUS NO SOLO NOS SALVA DEL PECADO; NOS SALVA DE UNA DAÑINA MANERA DE LEER LAS ESCRITURAS
La Escritura, entonces, nos ofrece algo mucho mejor que la mera infalibilidad o inerrancia. Ofrece un registro de aprendizaje permanente, crecimiento y corregibilidad que nos conduce a Cristo, que a su vez nos confía al Espíritu Santo quién, Jesús prometió, nos guiará más y más a la verdad, ya que estamos preparados para soportarla.
CAMINAR UN NUEVO CAMINO
“¿Que nos librará de cometer errores?” Suele preguntar la gente, nerviosa por el abandono del viejo enfoque de la inerrancia.
Él comunicó el logos, o lógica de Dios en sus enseñanzas. Desde su nacimiento hasta su muerte y más allá…Jesús traduce la lógica, el significado, el patrón o el corazón en términos que los humanos podemos entender: piel y huesos, músculos y respiración, nervios y acción.De We Make The Road By Walking (Hacemos el Camino al Andar)
―Nada. Respondo. “Pero al menos si admitimos que somos propensos a equivocarnos, seremos más humildes, más dóciles, más guiables”.
Después de todo, no es como si nuestros enfoques tradicionales nos hubieran impedido de cometer errores. Ellos no funcionaban tan bien si eras una mujer, un no blanco, un no europeo, o alguien que se atrevía a desafiar los conocimientos convencionales. Piensa en Galileo, los abolicionistas o en aquellos que trabajaron por la igualdad de las mujeres.
Jesús dijo que la gente a menudo rechaza el vino nuevo, porque dicen que el viejo es lo suficientemente bueno. Del mismo modo, muchas personas están completamente satisfechas con los enfoques tradicionales de la lectura de la Biblia. Pero para aquellos que no están satisfechos, la buena noticia es que tu elección no está limitada a la forma convencional o a nada. Mi esperanza es que ahora la gente pueda exponerse a un enfoque que celebra a la Biblia como algo que es mejor que infalible.

Brian McLaren es un autor, pastor y figura destacada en el movimiento de la iglesia emergente. We Make the Road by Walking (Hacemos el Camino al Andar) (Hodder & Stoughton) ya está disponible.

Fuente original: